La forma en que se diseñan y construyen los edificios está atravesando una transformación estructural. Más allá de los cambios tecnológicos, el sector enfrenta una pregunta central: ¿cómo responder a las demandas de crecimiento urbano, eficiencia energética y reducción de emisiones sin comprometer el desarrollo de las ciudades?
Diversos actores coinciden en que el entorno construido será decisivo para alcanzar los objetivos climáticos globales. El World Green Building Council (World GBC) estima que los edificios son responsables de cerca del 39% de las emisiones globales de carbono relacionadas con la energía y los procesos operativos, lo que posiciona al sector de la construcción como un espacio clave para impulsar soluciones de alto impacto climático. En este contexto, la innovación en materiales, procesos y diseño está abriendo paso a una nueva generación de soluciones para la edificación sostenible.
A partir de tendencias identificadas por organismos y centros de análisis, Saint-Gobain, líder mundial en construcción ligera y sostenible, destaca algunos de los ejes que están marcando la evolución de la industria:
- ¿Por qué la descarbonización del sector se ha vuelto una prioridad global?
Según el informe Estado Mundial de los Edificios y la Construcción del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PNUMA, el entorno construido representa alrededor del 21% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, posicionandolo como un espacio clave para impulsar soluciones de alto impacto. La tendencia apunta a acelerar la transición hacia sistemas constructivos con menor carbono incorporado, integrando materiales más ligeros, soluciones basadas en la naturaleza y enfoques de diseño biofílico. Los análisis señalan que, para alcanzar los objetivos hacia 2030, el ritmo de descarbonización del sector deberá incrementarse: se requeriría avanzar a un ritmo cercano a 10 puntos porcentuales por año, frente a aproximadamente los 6 puntos anuales que han sido observados desde 2015.
- ¿Cómo están cambiando los materiales y los sistemas constructivos?
El informe Adapting Buildings to Climate Change, elaborado por Arup y Saint-Gobain, destaca la creciente necesidad de integrar criterios de resiliencia en el diseño y la construcción de edificios. En esta transición, están ganando terreno las soluciones basadas en economía circular, que buscan optimizar el uso de recursos y prolongar el ciclo de vida de los materiales. Estrategias como la rehabilitación y renovación de edificaciones existentes adquieren mayor relevancia: cerca del 80% de los edificios que existirán en 2050 ya está construido en la actualidad, lo que significa que la adaptación del parque edificado será clave para mejorar la resiliencia climática de las ciudades en las próximas décadas.
- ¿Qué papel jugarán los edificios eficientes en la transición energética?
De acuerdo con la Corporación Financiera Internacional (IFC), las cadenas de valor de la construcción concentran cerca del 40% de las emisiones globales de CO2 y alrededor del 85% proviene del uso de combustibles fósiles tanto en la operación de los edificios como en los procesos industriales para la producción de materiales. Ante este escenario, la eficiencia energética se está consolidando como uno de los ejes centrales de la transformación del sector: la sustitución de combustibles como el carbón por fuentes alternativas puede reducir hasta en 20% las emisiones asociadas a la producción de materiales. Por ello, las soluciones de la construcción sostenible ofrecen ventajas importantes, ya que facilitan la integración de sistemas de eficiencia energética y contribuyen a mejorar el comportamiento térmico de los edificios, optimizando su consumo energético a lo largo del tiempo.
- ¿Cómo están evolucionando las normas de construcción en el mundo?
Los marcos regulatorios también están evolucionando para responder a nuevos riesgos climáticos y urbanos. El Banco Mundial señala que la actualización de códigos de construcción en distintos países está incorporando criterios de resiliencia frente a fenómenos como inundaciones, olas de calor, vientos extremos o actividad sísmica. Esta actualización normativa está impulsando el desarrollo de sistemas constructivos más flexibles y eficientes: la prefabricación, los sistemas modulares y las soluciones ligeras permiten mejorar los tiempos de construcción, optimizar recursos y facilitar la adaptación de los edificios a condiciones climáticas cada vez más variables.
La evolución de la construcción hacia modelos más ligeros, eficientes y sostenibles refleja una transformación profunda en la forma en que se concibe el entorno construido. A medida que las ciudades crecen y los desafíos ambientales se vuelven más complejos, la capacidad del sector para innovar en materiales, diseño y procesos será determinante para el desarrollo urbano de las próximas décadas.
