Gonzalo Hernández Licona, director del Observatorio Social del CEEY, indicó que la investigación sobre pobreza laboral que realizó este organismo señala que de los 11.9 millones de hogares en pobreza laboral que había en México en el cuarto trimestre de 2024, 7.8 millones, es decir, el 65.7 por ciento, continuaban en esta condición un año después, mientras que solo el 34.3 por ciento logró salir de la pobreza.
En el caso del estado de Querétaro, se coloca en el doceavo lugar nacional con menor pobreza laboral con un estimado de 61.9 por ciento y con una disminución de -2.4 por ciento. Se aclaró que este estudio se basa solo en los ingresos por salario de los hogares sin contemplar los programas sociales que reciben las familias.
Este resultado se desprende del último estudio del Observatorio Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), donde se subraya que la persistencia en pobreza laboral (65.7 por ciento), mide el porcentaje de hogares que se encuentran en pobreza laboral y continúan en esa situación un año después. Esto significa que los ingresos del trabajo de la familia no alcanzan para cubrir el costo de la canasta alimentaria.
Enfatizó que “no todos los hogares en pobreza son iguales; se estima que las familias que salen relativamente pronto de la pobreza tenían un ingreso trimestral de 17,185 pesos. Aquellos que permanecen en la pobreza es debajo de 3,566 pesos al trimestre”.
En México, 7 de cada 10 hogares no salen de pobreza laboral en un año y de los 11.9 millones de hogares, se estima que son 7.9 millones que permanente en este estrato. A lo largo de los años, la pobreza laboral ha disminuido, pues en 2009 era casi del 70 por ciento. “A las buenas noticias de disminución de la pobreza, se tiene que añadir que existen personas que no logran salir de la misma”:
Existen estados con pobreza persistente como es Guerrero con 85 por ciento; Oaxaca y Chiapas con más de 70 por ciento. Mientras que en Baja California Sur, Quintana Roo, Ciudad de México, Campeche, Baja California, Aguascalientes y Tabasco esta cifra es menor a 60 por ciento.
La persistencia a la baja de pobreza laboral se registra en Querétaro, Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Colima, Chiapas, Ciudad de México, Durango, Estado de México, Guanajuato, Nayarit, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.
En el mismo periodo, la persistencia promedio en pobreza laboral aumentó en: Baja California, Chihuahua, Coahuila, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas.
Se señaló que, debido a su tamaño y a su condición de persistencia promedio anual en pobreza laboral, el Estado de México, Chiapas, Guerrero, Veracruz, Oaxaca y Puebla son las entidades que más aportan al indicador de persistencia en pobreza laboral a nivel nacional. La información muestra que hay estados en los cuales la persistencia en pobreza laboral promedio anual se redujo de manera importante entre 2024 y 2025: Aguascalientes, Quintana Roo, Guanajuato y Durango; mientras que la persistencia en pobreza laboral se incrementó en Tamaulipas, San Luis Potosí, Zacatecas, Hidalgo, Morelos, Jalisco y Nuevo León, entre otros estados.
Enfatizó que para disminuir la pobreza de manera sostenida, necesitamos reducir la persistencia en pobreza laboral: priorizar el apoyo a los hogares que enfrentan más barreras, es decir, que tienen menor movilidad social. Así como posicionar la reducción de la pobreza y la movilidad social en el centro de la agenda nacional.
Detalla que los datos de pobreza es la multidimensional que hace el INEGI que añade todos los programas y la laboral solo lo emanado de los empleos. La gente no puede tener acceso a una canasta básica con los salarios.
Si bien los programas sociales son importantes pero lo esencial es el empleo y los aumentos en los salarios, agregó que, se debe pensar de reasignar programas sociales a los más pobres y tengan mayor en efecto en reducción de la pobreza. Se tiene que tener un énfasis social y mejorar los servicios públicos a los más pobres y que frenan la movilidad social al no tener salud y educación.
