Cuando alguien escribe o cuenta una historia, “una parte del pensamiento se despierta”, fenómeno que no ocurre al hablar; esto “a mí me fascinó” desde la infancia y, por ello, “a la fecha me sigue cautivando tanto escribir como leer”, declaró la escritora Aline Pettersson. Lo anterior, al agradecer los comentarios que académicas de distintas universidades realizaron sobre su trayectoria literaria, en la presentación de Aline Pettersson, los territorios vastos del deseo, en el marco de la 47 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FIL Minería).
Editada por la maestra Laura Cázares Hernández, profesora de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), y por la doctora Gloria Prado Garduño, investigadora de la Universidad Iberoamericana, la obra forma parte de la colección Desbordar el canon de la UAM, pionera en estudios literarios con perspectiva de género en México.
De acuerdo con las investigadoras, esta serie ofrece un panorama del ejercicio intelectual y escritural de sus autoras, detallando cómo dialogan con su época y cultura. No obstante, destacaron el modo en que sus producciones desbordaron los límites del canon tradicional al explorar el cuestionamiento de lo femenino, cartografiar y vincular las redes del campo literario y desarrollar una estética propia.
Respecto a la creación de Pettersson, la doctora Pilar Morales Lara, investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, aseveró que descubrir a esa joven que decidió no cursar estudios formales, a la mujer que redactó en un principio para sus hijos y a la lectura voraz formada en la conversación, la pintura, la vida doméstica y la escucha atenta, “nos coloca en un punto privilegiado”.
“Entramos al ejemplar sabiendo que la escritura de Aline no es un gesto aislado, sino una forma de vida”, añadió. Resaltó que en las primeras páginas existe un elemento de enorme valor académico y pedagógico: la inclusión de una lista completa de sus publicaciones. “Esto no es un detalle menor, pues para el alumnado significa una puerta de entrada ordenada a una labor extensa y diversa; y para el personal de investigación, una herramienta de trabajo indispensable”, apuntó.
Para el público general, es una invitación a seguir leyendo más allá del título, pues en tiempos donde muchas trayectorias literarias se dispersan en ediciones difíciles de rastrear, contar con este registro es un acto editorial generoso.
Al aludir al subtítulo del texto, Los territorios vastos del deseo, expuso que funciona como una brújula conceptual para recorrer el contenido y comprender su coherencia interna. Por ello, propuso “una lectura cartográfica”, ya que en el libro se condensa la posibilidad de analizar los distintos trabajos como zonas de un mismo mapa donde el deseo adopta formas diversas e interconectadas. Cada uno de los trabajos seleccionados por las editoras traza una zona, un relieve, una frontera distinta en la obra de la literata.
Por su parte, las editoras presentaron una cronología de la narradora, en la que destacan Querida Familia, Mistificaciones, La noche de las hormigas, La muerte de Natalia Bauer, Deseo y A la intemperie, entre otros.
Hacia el final del evento, la poeta mexicana rememoró que sus padres le leían cuentos de hadas y relatos de personajes como Lucía, a quien le suceden cosas de juegos normales de todos los niños, también visitaba la Luna o el fondo del mar. Estos personajes fueron “extraordinariamente divertidos para mi” y abrieron un gran horizonte de conocimiento.
“No considero que lo que escriba o lea sea de carácter autobiográfico; sin embargo, quien escribe de alguna manera se vuelca en aquello que plasma o lee, eso abre el corazón y la cabeza”, concluyó.
