En una noche marcada por la gratitud, la memoria y la visión de futuro, la Fundación para la Protección de la Niñez, I.A.P. celebró su 35° aniversario en el Papalote Museo del Niño, donde anunció oficialmente el inicio de una nueva etapa institucional con el nombre Faveo, fundación por las infancias y la familia.

Bajo el lema “Honrar el pasado para construir el futuro”, el evento reunió a integrantes del Patronato, aliados estratégicos, donantes, representantes de organizaciones de la sociedad civil y amigos de la Fundación, quienes han sido parte fundamental de esta historia.

Durante estos 35 años, la Fundación ha apoyado a 2,680 organizaciones de la sociedad civil en 28 estados del país, beneficiando a más de 6.3 millones de personas, canalizando más de 2 mil millones de pesos en donativos, gracias al respaldo de aliados como Kellogg’s, Colgate y The Pokémon Company International, entre muchos otros.

Sin embargo, aún hay mucho por hacer ante una realidad apremiante: según datos del CONEVAL y UNICEF (2024), aunque la pobreza infantil se redujo 6.8 puntos porcentuales entre 2020 y 2022, México enfrenta retrocesos alarmantes en indicadores clave. El acceso a servicios de salud para la primera infancia se deterioró 115% en el mismo periodo, mientras que el Balance Anual 2025 de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) reporta que entre enero y noviembre de 2025 se registraron 1,991 homicidios de niñas, niños y adolescentes, además de más de 11,000 casos de desaparición. El 82.3% de la niñez indígena vive en condiciones de pobreza y el 50.4% de los menores de 1 a 4 años fueron disciplinados mediante métodos violentos en 2023.

El presidente del Patronato, David L. Romero, comentó que “más allá de las cifras, lo verdaderamente valioso es el impacto humano que representan. Cada organización acompañada, cada proyecto financiado y cada alianza construida tiene detrás historias de esfuerzo, resiliencia y esperanza. Historias que nos recuerdan que el cambio social se construye con constancia, con escucha y con una profunda corresponsabilidad, únicamente para beneficio de quienes por diversas razones han sido vulnerados”.

En el marco del evento la Fundación entregó un reconocimiento a la Dra. Martha Díaz Garza de Kuri, patrono fundador, por su compromiso y contribución al desarrollo y consolidación de la institución desde sus inicios. Asimismo, organizaciones beneficiarias y donantes compartieron testimonios que dieron cuenta del impacto social construido a lo largo de más de tres décadas.

En el evento también se realizó la transición de la Fundación a Faveo I.A.P., como resultado de un proceso de reflexión estratégica iniciado en 2022, orientado a fortalecer el posicionamiento, la claridad de misión y la proyección futura de la institución. El nombre Faveo proviene del latín y significa favorecer, apoyar o proteger; su raíz etimológica evoca acompañamiento, lealtad y acción consciente a favor de otros, valores que han guiado a la Fundación desde su origen. Esta nueva identidad no representa una ruptura, sino una evolución natural que sintetiza en una sola palabra su vocación histórica y amplía su misión para abarcar no solo a la niñez, sino también a adolescentes, jóvenes y familias. Faveo es una expresión moderna, clara y con proyección internacional que honra 35 años de trayectoria y abre una nueva etapa de crecimiento, alianzas y mayor impacto social.

Miguel Ángel Pichardo Espinosa, director general, destacó: “Hoy cerramos un ciclo e iniciamos otro. A partir de hoy, somos Faveo, fundación por las infancias y la familia. Un nombre nuevo pero con el mismo compromiso, los mismos valores y una convicción renovada de seguir favoreciendo, apoyando y protegiendo a quienes realmente nos necesitan”.

Con esta nueva identidad, Faveo reafirma su compromiso de seguir favoreciendo, apoyando y protegiendo a las infancias y sus familias, consolidando alianzas y promoviendo soluciones innovadoras que respondan a los retos sociales actuales. La transformación que buscamos no ocurrirá por generación espontánea, ocurrirá porque cada uno de nosotros elige, con acciones concretas y medibles, favorecer la dignidad humana. Juntos podemos crear un entrelazamiento social tan poderoso que la vulnerabilidad deje de ser el estado predeterminado de nuestra infancia.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *