La Comisión Nacional Forestal (Conafor) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) han informado que las condiciones de sequía y altas temperaturas en varias regiones del territorio mexicano, posicionan a Querétaro entre los 17 estados con nivel alto o muy alto nivel de riesgo para el desarrollo de incendios forestales.
Cesar Robles, ingeniero de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) informó que el manejo del fuego es una acción estratégica que se requiere para tanto el saneamiento de los ecosistemas como evitar daños a zonas habitadas y que se descontrole su daño.
Se estima que un 65 por ciento de los bosques dañados por incendios forestales son ecosistemas ya adaptados al fuego; mientras que solo un 14 por ciento son ecosistemas sensibles. Sin olvidar que el primer responsable en atender los incendios forestales son los poseedores de la tierra. Además que, en el país son 575 campamentos de vigilancia a los incendios forestales y son 2,670 brigadistas forestales.
De acuerdo a las instancias federales, en promedio, entre 85 y 90 por ciento de las causas de los incendios forestales entre 2021 y 2025 correspondieron a la mano del ser humano, lo que obliga a priorizar la prevención en manejo del fuego y presencia de las personas en zonas boscosa o naturales, en especial para los meses de abril, mayo y junio próximos.
La Coordinación Estatal de Protección Civil de Querétaro informó que en 2025, ocurrieron 94 incendios forestales en Querétaro, con una superficie afectada de 3 mil 735 hectáreas.
Para la Conafor, los estados con más incendios forestales en cantidad y extensión son Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Jalisco, Estado de México, Ciudad de México, Durango y Chihuahua. En el caso de la megalópolis del centro del país, se tiene un programa regional de seis entidades para hacer quemas controladas y evitar que el fuego se descontrole al presentarse.
En un trabajo interdisciplinario de protección y prevención de los incendios forestales, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) detalla que las ANPs tienen el papel de equilibrar a los ecosistemas, siendo sus principales riesgos el cambio de uso de suelo, minería, tala ilegal, especies invasoras, urbanismo, agricultura, entre otros.
También se tiene la característica de tener más de 5.65 millones de personas que viven en las ANPs, a diferencia de otras naciones. (No olvidar que un 60 por ciento de los 99.2 millones de hectáreas protegidas del país, en un 76 por ciento son terrestres) y un 60 por ciento pertenece a algún individuo o ejidos. Las cuales, en 2026 recibieron un presupuesto de 66.90 millones de pesos en las brigadas de contingencia ambiental.
Mientras que la Secretaría de Agricultura federal trabaja en una política de no quemar los terrenos agrícolas, pues dañan la productividad y provoca pérdida de suelos, así como en ocasiones se descontrolan y provoca incendio forestal.
Se informó que no es un delito el uso del fuego en la agricultura, pues es una herencia cultural el uso del mismo. Por ello, se toman acciones para evitar que sea un problema en los ecosistemas; pues el sector agrícola es responsable de una cuarta parte de los incendios forestales, que de forma histórica en México son de unos 8 mil incidentes, con alza en extensión de tierra ni tanto en cantidad.
Los municipios más complejos en atender para prevención y uso adecuado del fuego en sistemas agrícolas son Estado de México, Chiapas, Guerrero y Oaxaca. Así como Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Jalisco y Quintana Roo.
Entre los retos es que las presidencias municipales deben aplicar la normatividad oficial para la realización de los fuegos agrícolas. Trabajar en el cambio cultural en los dueños de la tierra, aunado a que los productores comprendan la importancia de conservar los suelos forestales. Se estima que el dejar el rastrojo en el suelo permite ahorrarse hasta un 25 por ciento en fertilizantes.
En el sector agrícola son productores de edad mayor y no es fácil que se convenzan en cambiar el esquema de uso de fuego y renovar los suelos. A diferencia de nuevas generaciones que apuestan más a la tecnología y sistemas orgánicos para sembrar.
