Con la nueva Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público y su Reglamento, se avanza para que la participación ciudadana adquiera un papel fundamental en las compras públicas, consolidando a estas como una palanca de desarrollo, al reconocerse no solo como una parte esencial del ejercicio del gasto, sino como una herramienta estratégica para generar bienestar, impulsar el desarrollo, prevenir riesgos de corrupción y fortalecer la transparencia.
Ahora las contrataciones públicas se fortalecen con nuevas normas, procedimientos y con la presencia activa de la sociedad en los espacios donde se toman decisiones sobre el uso de los recursos públicos.
Durante más de dos décadas, la figura del Testigo Social ha formado parte de las compras públicas en México. Con el tiempo, el mecanismo se convirtió en un requisito burocrático con alta carga administrativa, costos elevados de participación y limitada incidencia en la toma de decisiones y lo alejó de su esencia ciudadana.
Hoy, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno (SAGB) impulsa un nuevo enfoque que redefine al Testigo Social como un mecanismo de democracia participativa, donde la ciudadanía puede incidir de manera informada y corresponsable en el ejercicio del gasto público, contribuyendo a la transparencia y la rendición de cuentas.
Este nuevo enfoque incluye la simplificación y sistematización de su participación, la ampliación del registro a nuevos testigos sociales, la actualización de la contraprestación y la emisión de un Código de Ética para su desempeño. Estas medidas dignifican su función, facilitan la participación y refuerzan su papel preventivo.
Hoy se publica la convocatoria pública y abierta para que la ciudadanía participe en el proceso de selección de personas físicas y morales que integrarán el Padrón Público de Testigos Sociales de la Secretaría, como parte del compromiso de avanzar hacia contrataciones más transparentes y participativas.
