Las celebraciones de fin de año son de las épocas con mayor número de lesiones oculares en México, de acuerdo con Secretaría de Salud federal. Aunque la pirotecnia continúa siendo la principal responsable de estos incidentes, especialistas advierten que en 2024 y 2025 ha crecido una nueva fuente de riesgo: las luces LED de alta intensidad, punteros láser recreativos y dispositivos digitales usados para sustituir los fuegos artificiales.
El uso de fuegos artificiales tradicionales causa más de 34,000 lesiones en los ojos, la mayoría producidas durante las celebraciones de Año Nuevo y fiestas decembrinas. Sumado a estos riesgos, hoy los dispositivos digitales pueden generar lesiones menos evidentes, pero igualmente dañinas.
Entre estas amenazas destacan la fototoxicidad retinal asociada a la exposición prolongada a luces LED potentes, las quemaduras leves o moderadas en la córnea o la conjuntiva producidas por láseres recreativos, y los accidentes mecánicos derivados de caídas de drones utilizados como entretenimiento en reuniones familiares. Estas situaciones reflejan la necesidad de promover prácticas más seguras y una mayor conciencia sobre los riesgos oculares durante las celebraciones.
De acuerdo con reportes recientes, casi el 30 por ciento de las atenciones por molestias visuales durante las fiestas decembrinas de 2024 estuvieron relacionadas con luces artificiales no explosivas, una tendencia que continúa al alza en 2025.
Estos dispositivos suelen parecer inofensivos, pero pueden afectar seriamente los ojos, especialmente de los niños, quienes tienden a mirar fijamente las luces o jugar acercándolas al rostro.
Las fiestas decembrinas pueden disfrutarse sin riesgos. Reemplazar la pirotecnia explosiva por actividades seguras es un avance, pero es necesario comprender que las alternativas digitales también requieren precaución y uso responsable. En cualquiera de ambos casos los accidentes podrían evitarse con medidas como: supervisión adulta constante; evitar dirigirse pirotecnia o luces directamente a los ojos; uso de productos certificados y con indicaciones claras; así como preferir espectáculos profesionales, ya sean pirotécnicos o digitales.
“Hoy no solo vemos quemaduras oculares por pirotecnia; también atendemos casos de lesiones por dispositivos digitales. El problema se agrava porque muchos de estos productos se comercializan sin certificación”, señaló la Dra. Itzel Aguilar, adscrita de la especialidad de córnea del Hospital de la Ceguera de APEC.
