“El mayor desafío logístico de México ya no es entregar más rápido, sino entregar mejor, con menos emisiones, menos desperdicio y mayor inteligencia operativa. La siguiente frontera no será solo la velocidad, sino la capacidad de integrar sostenibilidad y eficiencia en una sola ecuación”, Jason He, country manager en México de Cainiao.
La tensión entre las expectativas del consumidor y las realidades operativas está transformando el mercado, en especial en el centro del país, que cuenta con diversos hubs de logística. “Los consumidores mexicanos ya no quieren pagar más por la sostenibilidad, pero sí esperan que su entrega sea sostenible. Esa brecha entre expectativa y operación es el verdadero desafío que enfrentamos como industria”, afirmó.
De cara a 2026, la pregunta central ya no será qué tan rápido llega un paquete, sino cuánto le cuesta al planeta cada kilómetro recorrido. Resolver esa pregunta requerirá más que flotas eléctricas o empaques reciclables. Exige un rediseño completo de la red logística: centros de distribución más inteligentes, algoritmos que anticipen la congestión antes de que ocurra y cadenas de suministro capaces de equilibrar inmediatez con responsabilidad ambiental.
Su perspectiva coincide con los hallazgos de “La última frontera de la logística urbana: afrontando los últimos metros”, publicado por el Foro Internacional del Transporte (ITF) de la OCDE, que identifica la entrega de última milla como una de las fuentes urbanas de emisiones más difíciles de descarbonizar. El informe enfatiza que los mercados de e-commerce de rápido crecimiento deben rediseñar sus sistemas logísticos para evitar aumentos sostenidos de contaminación y congestión.
Esto se refuerza con la Agencia Internacional de Energía (IEA) en su informe “Transport – Energy System Report”, que muestra que el transporte y la logística urbanos están entre los segmentos de más rápido crecimiento en consumo energético y emisiones, especialmente en economías emergentes con infraestructura en transición. La IEA advierte además en “Implementing Clean Energy Transitions: Focus on Road Transport in Emerging Economies” que, sin mejoras estructurales aceleradas, la demanda logística podría superar la capacidad de mitigación en los próximos cinco años.
México ilustra claramente esta contradicción. La entrega rápida se ha convertido en la norma comercial, pero la infraestructura urbana, los modelos operativos y la adopción tecnológica no han evolucionado al mismo ritmo. La publicación de la OCDE/ITF “Mode Choice in Freight Transport” señala que en mercados de e-commerce en rápida expansión, el incremento del volumen sin mecanismos suficientes de consolidación, electrificación y trazabilidad puede llevar a aumentos netos en las emisiones —incluso cuando la eficiencia mejora en ciertas áreas.
Cabe mencionar que la movilidad empresarial se encuentra en un punto de inflexión. Los costos energéticos, la presión regulatoria y la demanda por operaciones más sostenibles están redefiniendo la forma en que las compañías gestionan sus flotas.
De acuerdo con el Whitepaper “Ecológico, inteligente e integrador” de Edenred, los próximos años estarán marcados por tres grandes tendencias que transformarán el sector: la electrificación, la digitalización y la sostenibilidad operativa.
“La movilidad del futuro no solo se medirá por la eficiencia en costos, sino por la capacidad de las empresas para reducir su huella ambiental y aprovechar los datos en tiempo real para tomar decisiones más inteligentes”, explica Pablo Chiappetta, Director General de Mobility Edenred México.
- Electromovilidad: la ruta hacia un transporte con menos emisiones
El transporte genera aproximadamente una quinta parte de las emisiones globales de CO₂, y el 95% de la energía que utiliza aún proviene de combustibles fósiles, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), citada en el Whitepaper.
Para alcanzar el escenario de emisiones netas cero, las emisiones del transporte deberían reducirse 25% para 2030, lo que implica acelerar la adopción de vehículos eléctricos, biocombustibles y soluciones de energía limpia.
Sin embargo, la transición no será inmediata. Aunque los costos de los vehículos eléctricos están disminuyendo, las empresas aún enfrentan retos de infraestructura y financiamiento. El estudio de Edenred estima que se necesitarán más de 240,000 puntos de recarga para camiones en Europa para 2030, y en América Latina, el crecimiento dependerá de marcos regulatorios estables e incentivos fiscales.
“La electrificación dejó de ser una promesa para convertirse en una necesidad operativa. Las compañías que invierten hoy en energías limpias estarán mejor posicionadas para competir en el mercado de 2026”, subraya Chiappetta.
- Digitalización: el nuevo combustible de la eficiencia
El segundo gran reto para las flotas corporativas es convertir la información en eficiencia operativa.
El Whitepaper señala que la digitalización y la automatización son esenciales para aumentar la productividad, ya que tecnologías como la telemática, la inteligencia artificial y los sistemas de mantenimiento predictivo pueden reducir hasta 15% los costos de mantenimiento y aumentar la disponibilidad de las unidades entre 10% y 15%.
No obstante, la adopción de herramientas digitales en el sector aún es desigual. La falta de acceso a los datos del vehículo y la complejidad administrativa limitan el potencial de estas tecnologías. Por ello, Edenred recomienda en su estudio que los propietarios de flotas tengan pleno acceso a los datos de sus vehículos y puedan compartirlos con terceros, garantizando transparencia y competitividad.
Con herramientas como la telemática, los controles volumétricos o las plataformas de trazabilidad de combustible, las empresas pueden monitorear cada litro consumido y cada kilómetro recorrido, alineando sus operaciones a un modelo de gestión más inteligente.
- Sostenibilidad: de la eficiencia operativa al impacto positivo
La sostenibilidad se ha convertido en el tercer pilar de transformación para las flotas empresariales. El Whitepaper de Edenred destaca que las compañías juegan un papel clave como “campeones verdes ocultos” del transporte sostenible, ya que sus flotas representan una parte significativa de las ventas de vehículos nuevos y recorren más del doble de kilómetros que los autos particulares.
Esta iniciativa se basa en tres pilares:
Medir y reducir emisiones mediante datos y análisis bajo la metodología GHG Protocol.
Compensar y preservar, con proyectos avalados internacionalmente.
Sensibilizar, promoviendo prácticas de conducción eficiente y movilidad responsable.
