El Estudio de Beneficios 2025 de Mercer Marsh Beneficios y la Encuesta de Remuneración Total (TRS) señalan que el estrés laboral se posiciona como el principal riesgo personal en las organizaciones mexicanas, afectando al 80 por ciento de los empleados, seguido por el desbalance entre vida laboral y personal (60 por ciento) y problemas de salud física (40 por ciento). Además, un tercio de los trabajadores enfrenta problemas de salud mental, mientras que los conflictos interpersonales afectan al 16 por ciento.
Para mitigar estos riesgos, el 77 por ciento de las empresas implementan programas de bienestar, complementados con flexibilidad laboral (51 por ciento) y apoyo psicológico (50 por ciento). Destacan actividades físicas (54 por ciento), mindfulness y talleres de manejo del estrés (40 por ciento), así como terapias individuales (38 por ciento). La comunicación abierta (78 por ciento) y la colaboración entre equipos (56 por ciento) son pilares para fomentar un ambiente laboral saludable.
Otra estrategia que las empresas mexicanas están implementando es el balance vida-trabajo, ya que el 87 por ciento cuentan con políticas de home office, mayoritariamente opcionales (73 por ciento). Las ausencias prolongadas con goce de sueldo se otorgan principalmente por maternidad (73 por ciento) y paternidad (66 por ciento). Además, el 26 por ciento de las organizaciones ofrecen beneficios flexibles para atraer y retener talento, mejorar el compromiso y reforzar la diversidad e inclusión.
La inversión de los colaboradores en protección contra cáncer aumentó significativamente, pasando del 42 al 73 por ciento, y la cobertura de vida para cónyuge creció del 79 al 93 por ciento. La prima promedio de seguros médicos continúa incrementándose, el porcentaje de empresas con una prima promedio arriba de 20,000 pesos pasó del 22 al 35 por ciento, reflejando una mayor atención a la salud integral, incluyendo coberturas para ansiedad, apnea y depresión. Los programas de wellness también experimentaron un crecimiento notable, con un aumento del 44 al 82 por ciento en su implementación, aunque la inclusión de dependientes aún es menor al 50 por ciento.
De acuerdo con la Total Remuneration Survey, que consultó a más de 1,120 empresas en México, se anticipan aumentos salariales en sectores clave como manufactura, equipo de transporte, bienes de consumo, ciencias de la vida y alta tecnología. Estos incrementos reflejan las expectativas económicas y la inflación, con algunas variaciones entre industrias.
Los empleos más demandados, mejor conocidos como hot jobs, se concentran principalmente en perfiles como ingeniería, producción, ventas y marketing, sobre todo en niveles profesionales y operativos, en diversas industrias.
El estudio también señala que persisten brechas salariales significativas por género en todos los niveles laborales. En niveles ejecutivos, la brecha puede llegar hasta un -20 por ciento (las mujeres ganan hasta 20 por ciento menos que los hombres en algunas industrias como ciencias de la vida). En gerentes, la brecha oscila entre -3 y -9 por ciento dependiendo de la industria. En supervisores, la brecha puede ir desde +1 por ciento (en algunos casos las mujeres ganan un poco más) hasta +14 por ciento, aunque también hay casos negativos. En profesionales y operativos, la brecha varía entre -6 y -22 por ciento, siendo más marcada en los niveles operativos.
La brecha salarial, aunque se ha trabajado en ella en los últimos años, sigue siendo un desafío especialmente en puestos ejecutivos, evidenciando un reto pendiente para las organizaciones mexicanas.
Por último, se destaca que el trabajo remoto y el beneficio del auto se han convertido en elementos clave para la atracción y retención de talento. Con una prevalencia del 86% en las empresas, el auto asignado sigue siendo el esquema más predominante, cubriendo costos significativos como la adquisición de vehículos, cuyo precio promedio varía desde 350,000 hasta 1,400,000 pesos según el nivel laboral, y un gasto mensual en gasolina de alrededor de 5,000 pesos. Complementado con políticas de home office, que el Estudio de Beneficios también refleja, estos beneficios responden a las necesidades actuales de flexibilidad y apoyo financiero, fortaleciendo la competitividad y el compromiso de los colaboradores en el mercado mexicano.
