El “Termómetro Laboral” de OCC México preguntó a los trabajadores si alguna vez han tenido un jefe con comportamientos que podrían describirse como una auténtica experiencia de terror.
Los resultados muestran que, más allá de las películas de miedo, el horror también puede presentarse en la oficina, las cifras son espeluznante, pues nueve de cada diez participantes dijo haber vivido un liderazgo de terror.
De este grupo 35 por ciento recibió faltas de respeto; un 29 por ciento enfrentó favoritismos por parte de su jefe hacia algunos compañeros; un 27 por ciento terminó renunciando a su empleo; y solo 9 por ciento afirmó no haber tenido nunca una experiencia negativa con sus jefes o líderes.
En cuanto a las principales características que más se asocian con un “jefe de terror”, un 65 por ciento de los profesionistas señalaron la arrogancia y el abuso de poder, como la peor experiencia laboral.
Un 17 por ciento señaló la gestión excesiva o micromanagement; un 9 por ciento indicó la incapacidad para tomar decisiones y un 9 por ciento dijo la falta de ética profesional.
Por ello, se hizo el llamado a los líderes laborales para ser capaces de inspirar, escuchar y guiar a sus equipos se ha convertido en un factor esencial para el éxito organizacional. En base a fomentar un liderazgo positivo y canales de comunicación abiertos no solo evita historias de terror en la oficina, previene conflictos o rotación, sino que también fortalece la confianza, la productividad de los colaboradores.
