Cristina Argudo, directora regional para América Latina del C40 Cities, indicó que es urgente tener un mayor control del transporte de carga en zonas urbanas, que ayuda a mejor movilidad y mitigar su impacto ambiental, por las emisiones de contaminantes aéreos. El Tecnológico de Monterrey, señaló que el transporte de carga es responsable de hasta el 40 por ciento de la congestión vial en las urbes y aproximadamente el 20 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono.
Señaló que el objetivo es tener una mejor movilidad y calidad del aire, pues las enfermedades respiratorias dañan mucho la productividad de los individuos. “Es un tema que requiere de mucho trabajo y se tiene que formalizar entre empresas y gobierno y se cumplan con las normativas existentes. Se tiene que entender que modernizar a estos camiones y tener nuevas leyes ayuda a que las ciudades sean más viables”.
Indicó que se requiere de regulaciones nacionales y regionales, pues el transporte de carga se moviliza entre las entidades y sus autopistas, se necesita una labor multinivel. Por ello, se necesita que zonas de logística como Querétaro y sus vecinos se coordinen para establecer redes adecuadas sobre el papel de la movilidad de carga. “No hay límites físicos para el transporte de carga y las acciones positivas de una entidad se repliquen en sus vecinos”.
Cabe recordar que el gobierno estatal de Querétaro busca que el transporte de carga sólo utilice otras vías para no circular por la capital. Por ello, se mantienen pláticas con la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes para que se generen estrategias que permitan a las unidades de carga que tienen como destino el Bajío o el norte del país para que aprovechen los libramientos Apaseo-Palmillas y la carretera 57-D hacia San Luis Potosí.
Abundó que cada ciudad debe regular conforme a su contexto, como son California o Londres, que han plasmado políticas de electrificación al 100 por ciento de su parque vehicular al 2050; no podemos caer en acciones tan tajantes, es analizar el contexto de cada urbe, que tiene sus propios problemas”.
Añadió que existen diversos retos para modernizar el transporte de carga, que van desde lo económico, la cultura vial, las regulaciones estatales y federal, así como convencer a los dueños de líneas de camiones, el que sepan los beneficios de apostar a un futuro sustentable.
Señaló que las 97 urbes del mundo inscritas en esta iniciativa global, que contempla a la Ciudad de México están implementando diversas acciones sostenibles que sean replicables en las naciones y poder construir un mejor futuro social, ambiental y económico, con base a una movilidad más eficiente y eléctrico.
Se debe retomar estas experiencias y se repliquen en marcos normativos federales y estatales para que se aprenda sobre las cosas que han funcionado en el transporte. “Si es posible replicar modelos de movilidad sostenible, que redunda en un mejor ecosistema para la población”.
Se ejemplificó que un 70 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono del Valle de México, proviene de unidades móviles; lo cual, hace indispensable el mitigar este daño ambiental.
En el caso de la Ciudad de México y Estado de México, se tienen trabajos de descarbonizar al transporte público y de carga; que se enfoca con una política de electrificar las unidades. Así como renovación a nuevas unidades de carga. También se requieren nuevos esquemas de rutas de carga, hubs en transporte y eficiencia en logística para que los mismos equipos ahorren combustible.
En el marco del foro “Hacia la descarbonizar el Transporte de Carga del Valle de México”, se informó que para la organización internacional C-40 se requiere de nuevas políticas públicas para incentivar nuevas tecnologías para vehículos eléctricos; se debe ampliar las facilidades de financiamiento al sector de vehículos eléctricos; impulso al empleo digno e inclusivo; infraestructura moderna que es la gran barrera de las ciudades, que debe tener una visión de ciudad y regional.

