El cierre de año suele traer consigo una mezcla de gastos inevitables: celebraciones, viajes, regalos y, en muchos casos, compromisos financieros que se suman a los ya existentes. En ese contexto, el crédito se convierte en una herramienta clave para equilibrar el presupuesto, siempre que se utilice de forma estratégica. Hacerlo con estrategia, permite afrontar mejor los compromisos estacionales, abre la puerta a construir un historial financiero sólido y a aprovechar oportunidades futuras.

1 de cada 3 personas mayores de 18 años en México cuenta con algún crédito (36.2%, ENSAFI) y de ellas, 16.1% considera que su nivel de compromiso financiero es complicado de manejar. Además, 48.4% de los y las mexicanas expresó sentirse preocupado por la acumulación de pagos. Estos datos muestran que una gestión inadecuada del crédito no solo impacta en el bolsillo, sino también en la tranquilidad financiera.

Por eso, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) recomienda que el monto destinado a pagar deudas no supere el 30% de los ingresos mensuales, pues de lo contrario, la capacidad de cumplir con otras obligaciones se reduce significativamente. Un crédito saludable se basa en equilibrio: destinar sólo una parte de los ingresos a deudas permite disfrutar sin poner en riesgo la estabilidad.

El uso responsable del crédito también se refleja en la disciplina para elegir qué compromisos atender primero. Liquidar las deudas con tasas más altas o aprovechar ingresos extraordinarios, como el aguinaldo, para reducir saldos, son prácticas que fortalecen el historial crediticio y liberan capacidad financiera. Un historial positivo no solo evita sobrecostos, también abre la puerta a mejores condiciones en futuros préstamos.

El crédito al consumo creció 13.7% en 2024 impulsado principalmente por el uso de tarjetas, lo que refleja la confianza de los hogares, de acuerdo con el Banco de México, pero también la necesidad de reforzar la educación financiera para que ese dinamismo se traduzca en estabilidad.

Desde Grupo Viraal vemos en estos datos la confirmación de que un manejo estratégico del crédito personal no solo fortalece la estabilidad financiera en los hogares, también abre oportunidades para la economía en su conjunto.

Al respecto, Óscar Berumen, director general de Grupo Viraal, comentó que “el verdadero reto está en aprender a usar el crédito con visión: planear, priorizar y mantener disciplina. De esta forma, se convierte en un aliado que impulsa bienestar financiero y confianza para millones de familias mexicanas.”

En definitiva, aprender a usar el crédito de manera planificada en la recta final del año no solo ayuda a mantener equilibrio y tranquilidad financiera, también fortalece la estabilidad y abre la posibilidad de construir un historial sólido que brinde mejores oportunidades en el futuro. Ver al crédito como una herramienta de planeación, y no como una carga, permite a las personas tomar decisiones más libres y sostenibles, generando confianza en sus finanzas y contribuyendo al dinamismo de la economía en su conjunto.

 

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