La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el país sigue con un apoyo al 100 poro ciento al maíz nativo y sus diversas variedades que fueron creados en el México precolombino y se ratifica la negativa a la presencia del maíz transgénico (OGM).
Dijo que existen diversas variedades de maíz criollo, que han sido domesticadas a lo largo de miles de años por los pueblos originarios y campesinos. Subrayó que la prohibición de sembrar maíz transgénico en la Constitución es crucial para proteger estas variedades, que están en riesgo de extinción si no se cuidan adecuadamente.
Anunció un programa ambicioso que complementará la iniciativa de producción para el bienestar, el cual incluirá el apoyo de fertilizantes gratuitos para fomentar el cultivo de maíz criollo. Enfatizó que el maíz es un elemento esencial para la identidad y la supervivencia del país, resaltando que «sin maíz no hay país».
Expreso que existe preocupación por la influencia del Tratado de Libre Comercio en la producción de maíz, que ha llevado a que los precios se determinen en la Bolsa de Valores de Chicago, afectando negativamente a los pequeños productores mexicanos.
Mencionó que el costo de producción del maíz amarillo transgénico en Estados Unidos es inferior al del maíz nativo mexicano, lo que ha generado problemas para los agricultores locales, quienes ven sus precios de venta disminuidos.
La mandataria federal dijo que existe una propuesta de la jefa de gobierno de la Ciudad de México busca que el maíz sea vendido por los pueblos originarios y que se valore el producto a través de tortillerías que promuevan su producción, generando así un precio más justo para los productores.
Recordó que existe el programa nacional llamado «Sin Maíz no hay País», que se presentará pronto y que tiene como objetivo garantizar un precio justo para el maíz, especialmente para los pequeños productores del centro y sur sureste de México. Además de que se está construyendo un banco de germoplasma del maíz en la Ciudad de México y que se planea fortalecerlo con un nuevo programa que apoyará a pequeños productores y fomentará la conservación de diversas variedades de maíz.
Por su parte, Alicia Bárcena, titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales federal, destacó la importancia del maíz no solo como un alimento esencial, sino como un símbolo de resistencia y diversidad cultural, presente en todas las culturas indígenas del país.
Explicó que existe un amplío sincretismo entre el Día del Maíz y el día de San Miguel, el guardián de los cultivos, y se explicó que México es un lugar clave en la historia de la agricultura, siendo el hogar de más de 200 especies domesticadas.
Señaló que se documentaron más de 64 razas de maíz en México, de las cuales 59 son nativas, destacando la capacidad de adaptación del maíz a diversos entornos, desde el nivel del mar hasta altitudes elevadas.
