La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) informó que el sector de medianas y pequeñas empresas (pymes)  frente al Paquete Económico 2026 es de total desacuerdo con los nuevos impuestos.

Se detalló que en 2014 se impuso el IEPS a bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido calórico con la promesa de reducir el consumo y mejorar la calidad de vida de los mexicanos. Incluso se habló de instalar bebederos de agua en todas las escuelas.

Diez años después, la realidad demuestra lo contrario, fue una medida que fracasó, pues elconsumo no bajó, los bebederos nunca llegaron, la inseguridad alimentaria se agravó con precios más altos, y los recursos recaudados nunca se transparentaron, denunció la ANPEC.

Se enfatizó que el impuesto fracasó, pues aumentar impuestos no resuelve los problemas; solo castiga al consumidor y debilita al pequeño comercio pyme.

Se ejemplificó que lo planteado en el paquete fiscal es un golpe al consumo popular y a la economía del país, debido a que aumentar el IEPS a las bebidas saborizadas en un 87 por ciento; extender el impuesto a las bebidas light; y recaudar cerca de 50 mil millones de pesos, un 10% más que el año pasado.

Según la ANPEC, se estima que las consecuencias de los nuevos impuestos en el pequeño comercio serán devastadoras y estarían en riesgo unos 60 mil negocios en riesgo de cierre; más de 120 mil autoempleos en peligro; y caída de hasta 15% en las ventas al afectar los productos de mayor demanda, que son “gancho” para las compras complementarias.

Los aumentos de impuesto generan una mayor informalidad más mercado negro. Se ejemplificó que en cigarros, 2 de cada 10 son ilegales. El doble aumento (200 por ciento al precio por cajetilla más 79 por ciento por cigarro) fortalecerá al contrabando y debilitará la venta formal de cigarros.

El cambio de hábitos de consumo no se logra con castigos fiscales. Esto se consigue con campañas de educación al consumidor que promuevan decisiones informadas y responsables. Apoyo al pequeño comercio, principal canal de abasto del país y fuente de empleo.

Aunado a que este incremento llega en el peor momento para el bolsillo mexicano, pues se tiene una inflación acumulada de 33 por ciento en alimentos desde la pandemia; así como una caída de remesas de 17 por ciento en lo que va del año, con expectativa de llegar a 20 por ciento; y una pérdida de empleos en sectores clave por la guerra comercial arancelaria.

 

 

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