Prosolia Energy, reconocida como la mejor empresa de sostenibilidad en España y con más de dos décadas de experiencia en energías renovables, anuncia la compensación voluntaria del 10% de su huella de carbono (alcance 1 y 2) como parte de su compromiso por liderar la transición hacia un modelo energético descarbonizado.
La compañía, con operaciones en España, Portugal, Francia, Italia, Alemania y recientemente en México, ha puesto en marcha un proyecto de reforestación en Pontevedra, España, en alianza con la empresa social Bosquia. Este programa, avalado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), se desarrolla en la localidad pontevedresa de Forcarei, en el monte de San Marcos, donde se han transformado 13,5 hectáreas de matorral y pastizal en un nuevo bosque de pino marítimo (Pinus pinaster), una conífera autóctona que favorece la captura de carbono, protege el suelo de la degradación y mejora la biodiversidad local.
Los trabajos han incluido una preparación cuidadosa del terreno mediante subsolado, seguida de plantación manual con especies autóctonas. En esta primera etapa, se han plantado 7.436 árboles y plantas, con capacidad de absorber aproximadamente 3.265 toneladas de CO₂ en los próximos 30 años. Prosolia ha adquirido 43 toneladas de créditos de carbono certificados, generados por esta superficie, como vía transparente y verificable para mitigar su impacto ambiental. Bosquia realizará durante todo este periodo las labores silvícolas necesarias para garantizar la viabilidad y perpetuidad del bosque.
Como lo explica Eugenia Miralles, responsable de ESG (Environmental, Social and Governance) en Prosolia Energy:
“Aunque por nuestro tamaño no estamos obligados a implementar estas medidas, creemos que la responsabilidad ambiental debe ser parte del ADN de cualquier empresa. Queremos liderar con el ejemplo y demostrar que es posible impulsar un modelo económico más sostenible desde cualquier escala.”
Compromiso histórico e impacto social
Desde su fundación, Prosolia Energy ha integrado la sostenibilidad como pilar estratégico, desarrollando proyectos que no solo reducen emisiones, sino que generan impacto positivo en las comunidades y territorios donde opera. Esta iniciativa en Pontevedra se suma a un historial de acciones que combinan innovación tecnológica con responsabilidad ambiental y social.
Créditos de carbono en México: una oportunidad para las empresas
En México, el mercado de créditos de carbono es todavía incipiente, pero está respaldado por estándares internacionales y mecanismos voluntarios de compensación. Aunque no existe una regulación nacional obligatoria para todas las industrias, cada vez más empresas optan por medir y compensar sus emisiones para cumplir con metas ESG, atender la creciente presión de inversionistas y consumidores, y prepararse para posibles regulaciones futuras.
Los créditos de carbono permiten a las compañías apoyar proyectos que absorben o evitan emisiones de CO₂, cómo reforestación, energías renovables o eficiencia energética. Para empresas mexicanas, invertir en este tipo de mecanismos representa no solo un compromiso ambiental, sino también una ventaja competitiva frente a socios comerciales internacionales que ya demandan cadenas de valor bajas en carbono.
Reconocimientos y resultados tangibles
Solo en 2024, las instalaciones renovables de Prosolia en Europa evitaron la emisión de 15,000 toneladas de CO₂ a la atmósfera. Además, ha sido reconocida como la “Mejor Empresa de Sostenibilidad” por la Cámara de Comercio de Alicante y ha obtenido recientemente las certificaciones ISO 9001 (Calidad), ISO 45001 (Seguridad y Salud) e ISO 14001 (Medio Ambiente), integradas en un sistema de gestión único que respalda su compromiso con la mejora continua.
