Gabriela Rosato, coordinadora de Desarrollo Corporativo de la organización Ecolife Conservation, dio a conocer el programa nacional que manejan de estufas ecológicas (llamado Proyecto Tsasú “proteger o cuidar en mazahua”) llega al estado de Querétaro y que beneficia a familias de comunidades rurales y que padecen de vulnerabilidad y requieren de tener instrumentos que eviten se enfermedad de las vías respiratorias como son los fogones tradicionales por el hollín que emiten.
Indicó que tienen un promedio de 150 estufas Patsari construidas por mes, siendo las principales destinos Michoacán con 12,724, Estado de México con 3,152 y Querétaro con 107 estufas, especialmente en Amealco de Bonfil. Se estima que son 634 comunidades alcanzadas y unas 70,952 personas impactadas.
En el caso de Querétaro, este programa es reciente con menos de tres meses de presencia y de comenzar a edificar estufas ecológicas, que se hacen en casas de familias vulnerables y que se ubican en comunidades rurales. Se detalló que se eligió Amealco por su vecindad con municipios del Estado de México y de Michoacán.
Señaló que tienen muy buena perspectiva de crecer en Querétaro, pero en primera instancia es edificar 150 estufas en Amealco, darle un monitoreo adecuado y en 2026 analizar el crecer en más estufas y municipios, pues la necesidad es enorme y se requieren de inversiones, trabajo humano y social, para que las comunidades aprecien los beneficios de estas estufas.
Dijo que “la voz se corre de persona a persona y tras instalar estufas, los mismos vecinos de las comunidades piden se les lleve este proyecto social que es analizado cada año, agregó que acaban de edificar la estufa ecológica número 16 mil, que se ubica en la comunidad de Santa María de los Ángeles, en Tlalpujahua, Michoacán.
El Proyecto Tsasú busca impulsar el uso sustentable de la madera en comunidades que usan la leña como energético, aunado a los beneficios sanitarios para las mujeres que preparan los alimentos en sus hogares y que ya no tengan impacto directo del humo.
No dejo de subrayar que los grandes retos de este proyecto es el financiamiento, aunado a mantener una constante comunicación con las comunidades y aprecien que las estufas les ayudan a conservar los recursos naturales y evitar problemas de salud, pues una mujer pasa hasta 6 horas al día junto a la estufa en comunidades rurales.
El objetivo es sustituir fogones abiertos, que expone a humo de leña a las personas y que afecta su salud. Cabe mencionar que las comunidades elegidas son marginales y que tienen poco acceso al gas LP o natural. Aunado a que estas estufas ayuda a disminuir hasta un 50 por ciento la generación del hollín derivado de la quema de madera.
La beneficiaria Elizabeth Salazar dijo que ha notado la disminución en madera que pasó de 20 kilos de leña a 7.8 kilogramos de leña al día de su fogón pasado a su nueva estufa ecológica. Aunado a tener ahorros económicos pues llegue a gastar hasta 800 pesos de leña al mes. “Doy gracias que este tipo de muebles nos ayuda para estar más sanos. Me motivó el solicitar el apoyo al ver que el humo no se acumula y ahorrar leña que he usado toda la vida para cocinar la comida y hacer tortillas”.
Por su parte, Ana Karina Sánchez, doctora del Centro de Salud de Tlalpujahua, señaló que es muy peligroso para la piel y la vista como pulmonar, los diversos daños que conlleva el cocinar con fogones tradicionales.
Dijo que es muy necesario que las personas utilicen este tipo de utensilios para brindar mejor salud de los adultos mayores, principalmente. “La quema de leña irrita las mucosas, afecta a los asmáticos y hasta desarrolla el EPOC, daño a las embarazadas y su bebé”.
Señaló que entre sus pacientes, poco a poco empieza a ver que han bajado las enfermedades respiratorias en especial en las madres de familia que cocinan con leña, pues este tipo de estufas mitiga los padecimientos antes descritos.
Una estufa Patsari requiere de 14 materiales: ladrillos, mortero, arena, grava, barro, tres cómales, tubos de chimenea y una celosía, principalmente, que requiere una inversión de 5 mil pesos, con una vida útil hasta de 8 años. A las familias se les pide que la estufa tenga espacio junto a una pared, techos adecuados y que no sean flamables, así como tener una base de un metro por metro y medio. Existe un manual informativo para edificar la estufa y una familia la edifique de manera propia, pero se solicite apoyo de algún experto.
