El secretario de Economía federal, Marcelo Ebrard, destacó que la nación está en una transición hacia un sistema más proteccionista en el que ya no se compite únicamente por ventajas comparativas, sino por el costo de acceso a los mercados.
Señaló que “dentro de ese sistema nuevo, aún por definir en su mayor parte, lo que tenemos que buscar es que las condiciones de México sean las más favorables que las de los demás con los que competimos, esa es la meta”.
Además, comentó que en el marco de las tensiones entre Estados Unidos y China, México tiene la oportunidad de aprovechar sus tratados para diversificar mercados y expandir su presencia comercial en Asia Pacífico.
Expresó que “podemos dar el brinco a convertirnos en un país exportador a muchas regiones del mundo. No hay una razón estructural para no hacerlo. Hoy, estamos orientados principalmente hacia Estados Unidos —es lógico y no lo vamos a dejar de estar—, pero podemos cualitativamente convertirnos en un país mucho más importante en nuestras exportaciones a otras regiones del mundo”.
Por su parte, Juan José Sierra Álvarez, Presidente Nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), dijo que el país debe consolidarse como un socio comercial clave en Norteamérica y potenciar su papel en los mercados globales requiere visión, estrategia y unidad.
Ante un entorno internacional marcado por tensiones comerciales, nuevas regulaciones y cambios geopolíticos y geoeconómicos. Por ello, la COPARMEX impulsa una agenda trinacional que promueve la competitividad y apuesta por una integración económica que genere bienestar para las empresas y las familias mexicanas.
Resaltó la importancia de fortalecer la integración regional y diversificar los mercados. “Nos reunimos con empresarios estadounidenses con el propósito de analizar el impacto del T-MEC en la economía de México y Norteamérica. Identificar estrategias para maximizar sus beneficios y al mismo tiempo explorar alternativas que nos permitan diversificar nuestros mercados de exportación y fortalecer la competitividad global de las empresas”, declaró.
Compartió que el valor del diálogo institucional es una herramienta para construir confianza, defender la democracia y fortalecer los mecanismos binacionales de cooperación económica. “Esta gira es un punto de partida, es un primer paso hacia una agenda sostenida de trabajo, de influencia, de incidencia, de relacionamiento. Volvemos de Washington con nuevos aliados, con propuestas concretas, con oportunidades de colaboración que se traducirán en proyectos reales para nuestras empresas y nuestra región“, puntualizó.
“Fortalecer la relación bilateral con Estados Unidos representa una prioridad estratégica para México en temas como inversión, comercio, migración, asuntos laborales y seguridad. Por ello, la Confederación promueve una agenda empresarial binacional sustentada en el respeto, el diálogo y la colaboración entre sectores”, concluyó.
