Dalia Empower y Plenna, en alianza con Essity, realizaron el informe Menstruación y productividad laboral: el tabú que impacta el resultado del negocio, a través del cual se reporta que las empresas requerirían implementar políticas en torno a las molestias menstruales, puesto que no hacerlo les trae consecuencias negativas como disminución de la productividad y ausentismo laboral.
A través de una serie de encuestas y análisis, se encontró que el 45% de las mujeres han tenido que ausentarse por días u horas a sus puestos de trabajo debido a las molestias que presentan durante los períodos menstruales. Sin embargo, las mujeres que trabajan en aquellas empresas que cuentan con políticas en torno a la menstruación tienen una menor cantidad de horas y días de ausencias, esto debido a que logran conciliar de forma más eficiente sus labores durante este tiempo.
Según los datos obtenidos, en promedio, una mujer que trabaja en una empresa que cuenta con políticas por las molestias de la menstruación se ausenta 7.5 días al año; mientras que si lo hace donde no existen estas medidas, falta 8.5 días. Es decir, un turno laboral más. Sin embargo, el 56% de las encuestadas no informa que sus ausencias se deben a molestias menstruales por temor a repercusiones laborales, lo que sugiere que el ausentismo real podría ser mayor.
Pese a esta circunstancia, únicamente el 5% de las mujeres reportó estar trabajando en empresas con políticas en torno a las molestias menstruales. Entre estas destacan la flexibilidad horaria, licencias menstruales y posibilidad de realizar home office.
El informe destaca que el 91% de las mujeres sienten que su productividad disminuye durante la menstruación, 53% vive molestias menstruales, y que el 29% ha tenido consecuencias negativas en su vida laboral, tal como despidos,negativas de alzas salariales y discriminación.
La menstruación es un factor que impacta la vida laboral de las mujeres y personas menstruantes, tanto en su bienestar físico como en su productividad laboral, por lo que se requieren esfuerzos coordinados entre el sector público y privado para mitigar estas afectaciones.
No contar con un marco normativo propicio para que las mujeres realicen sus actividades diarias y enfrenten las molestias de la menstruación, en un país en el que ellas son el 40% de la fuerza laboral, genera afectaciones en las empresas. Por ello, se requiere que estas implementen políticas empresariales que logren reducir estas repercusiones.

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