De los 1012 hospitales del país, solo en 117 existen clínicas del dolor
PARTE 2 DE: (Dolor y cultura mexicana; relación tóxica permanente)
Tras realizar una investigación periodística y consultar a diversos sectores de salud pública, se pudo comprobar que pese a diversos anuncios en años pasados sobre atender el dolor y lesiones de boxeadores, artemarcialistas y luchadores profesionales, etc., la realidad indica que todo no ha pasado del escritorio de los políticos mexicanos.
Al consultar al Instituto Mexicano del Seguro Social se indica que no existe una iniciativa especifica que considere a alguna profesión de contacto físico, como es la lucha libre, artes marciales mixtas, boxeo, entre otras, que tenga un sistema de atención al dolor generado en sus practicantes; así como no existe un programa para atender a los adultos mayores que viven con lesiones y dolores permanentes a causa del deporte de alto rendimiento.
Se informó que las empresas que aseguren a estas personas deben pagar una cuota más cara en la suscripción de dichos trabajadores, a diferencia de los empleados comunes de oficina u otras empresas que no son catalogadas como de alto riesgo.
En el caso de la Secretaría de Salud federal, se detalló que las clínicas que están a su cargo se atienden a los luchadores profesionales u todo tipo de persona que ejerce profesiones físicas e alto riesgo sin necesidad de preguntarle a las personas a qué se dedica.
Se atienden lesiones y dolor de los y las ciudadanas que sean jóvenes o adultos mayores que tengan dolores constantes por lesiones deportivas, sin preguntar el origen de estas afectaciones, afirma la vocería de la Secretaría de Salud federal. Sin embargo, se acepta que no existe ningún tipo de iniciativa específica para proteger o atender el sufrimiento que padecen estas personas al practicar su deporte de contacto físico.
Por último, la Secretaría de Salud del gobierno de la Ciudad de México, en el sexenio de 2012 al 2018, se anunció un programa especificó a favor de los luchadores y otros deportistas de deportes de contacto físico, como es la Liga de Futbol Americano, sin embargo, con la entrada al gobierno del partido Morena (2018-2024) se canceló dicha iniciativa y los participantes de dichas actividades se atienden en el INSABI.

Otro caso de lesiones que provocó un retiro prematuro es la exluchadora profesional “Anime”, quien denuncia que en los pocos años que se dedicó a la lucha libre –hoy pese a ser una mujer muy joven, se encuentra retirada-. “En el poco tiempo que me dedique a la lucha libre sufrí la dislocación de una mano, de un hombro, me rompieron las costillas; me propinaron un lamparazo que me lastimó gravemente un ojo. Lo más fuerte fue la desviación de la tercer y cuarta lumbar de la columna. Aunque, lo peor es que no tienen seguro médico y las arenas como promotores se deslindan de los riesgos, la gran mayoría de los gastos corren por cuenta propia”.
“En mi caso como mujer también se tiene el grave riesgo del acoso sexual, pues muchos promotores te proponen cosas indecentes para programarte y si ven que no te prestas a esas situaciones te bloquean y no programan”, detalló.
La joven exluchadora señala que la lucha libre es mucho esfuerzo y es muy mal pagada para la gran mayoría de los gladiadores y no vale la pena acabar con lesiones para la vejez, que debes soportar y pagar los medicamentos de tu bolsillo y acabar al paso de los años con dolores permanentes. “Es lamentable que mucha gente acabe migrando de este deporte, pues es parte esencial de la cultura nacional”.
En el caso del impacto de la pandemia del Covid-19 en la salud y dolor del gremio de gladiadores de México, el l titular de la Comisión de Box y Lucha Libre de la Ciudad de México, El Fantasma informó que los luchadores del país, en su gran mayoría son personas que no cuentan con seguridad social y requirieron de la asistencia oficial para tener recursos económicos para la subsistencia de sus familias.
El exluchador profesional enfatizó que “de la lucha libre, sólo un puñado de personas viven de este deporte, los demás tienen que encontrar un trabajo alternativo, aunado a no tener prestaciones de ley en más del 90 por ciento de sus integrantes”.

Expresó que el COVID-19 evidenció que ya no se puede vivir de la lucha libre. Los hombres y mujeres que se dedican a este deporte deben siempre tener una profesión alterna para tener recursos financieros. “Todos aquellos que viven de la lucha libre se han visto severamente afectados por la COVID-19. Por fortuna, tenemos vendedores, taxistas, basureros, maestros, policías, etc., que tienen otra forma de ganarse la vida”, dijo.
Se estima en más de 60 luchadores fallecidos por la Covid-19 y algunos por la necesidad de tener trabajo, asistieron a funciones clandestinas donde se contagiaron.
Lamentó que la profesión de luchador en México es y seguirá siendo informal, sin tener un salario fijo, sin prestaciones de ley, luchadores que cobran por porcentaje de las entradas, que muchas veces no se les paga por función y el extinto Seguro Popular les dejo de atender y brindar asistencia en lesiones y de sus dolores.
Algunos de los luchadores acaecidos por la pandemia fueron: Pantera Azteca, el Mercenario, Sangre Fría, Águila Tapatío, Delfín Azul, Estrella del Mar, Kayser y la Tapatía y Azufre (en el estado de Morelos, Ares el Guerrero (figura de la Arena Puebla), Súper Potro Salvaje, Sombra Vengadora, Silver Fox, Exótico Peña, entre muchos otros.
En términos generales, el doctor Juan García Moreno, director ejecutivo de vinculación interinstitucional e intersectorial del Consejo de Salubridad General (CSG), destacó que 229,000 mexicanos –de toda edad y profesión- fallecen con sufrimiento grave relacionado con la salud, por lo que el principal reto de los servicios sanitarios en México son los efectos de la transición epidemiológica y demográfica.
A pesar de que en México existen políticas públicas que hacen obligatoria la atención del dolor crónico y cuidados paliativos, la atención se enfoca en pacientes con situación terminal y no a todo el que lo necesita, lo cual se suma a la poca oferta y difícil acceso a dichos servicios, por lo que el CSG actualmente trabaja en favor de fortalecer el manejo del dolor crónico y la aplicación permanente de la medicina paliativa, aseguró.

EN 2021, LA CONSULTA EN EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD DEL PAÍS, SE ENCONTRÓ QUE:
- De los 1012 hospitales del país, solo en 117 existen clínicas del dolor. (11.5%)
- En 218 se brindan servicios de cuidados paliativos (21.5%)
- De los 335 hospitales que de alguna manera reportaron tener clínicas del dolor o de servicio de cuidados paliativos, solo un 64% tienen comités para actuar en la materia.
- Solo el 43% realiza visitas domiciliarias.
- 63% provee consulta externa a personas con problemas de dolor.
PARTE 3: http://www.periodismoyambiente.com.mx/2022/08/10/no-debe-apreciarse-como-normal-el-vivir-con-dolor/
