En el marco del Día Mundial del Agua, que se conmemora cada 22 de marzo, investigadores mexicanos de la Universidad del Valle de México (UVM), en colaboración con la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), han desarrollado un método innovador y de bajo costo para limpiar cuerpos de agua contaminados por metales pesados, específicamente el cadmio. Esta innovación utiliza residuos orgánicos comunes como cáscaras de plátano, cacahuate y naranja, ofreciendo una solución sostenible a un problema ambiental crítico.

La presencia de metales pesados como el cadmio en el agua representa una preocupación global, con serias implicaciones para la salud humana y el medio ambiente. En México, ríos como el Lerma enfrentan altos niveles de contaminación industrial, lo que ha impulsado la búsqueda de soluciones efectivas y accesibles.

La investigación, que surgió de la inquietud de una estudiante de la UVM por contribuir a la limpieza del río Lerma, se enfoca en la biosorción, un proceso natural donde las cáscaras actúan como «imanes» para atraer y retener el cadmio. El estudio demostró que estas cáscaras, en su mayoría sin requerir tratamientos químicos complejos, son altamente eficientes. Por ejemplo, se observó que las cáscaras de cacahuate sin tratar mostraron una notable capacidad para eliminar hasta 284.2 miligramos de cadmio por gramo de cáscara.

Este enfoque presenta ventajas significativas sobre los métodos tradicionales de purificación de agua, que a menudo son costosos, generan subproductos tóxicos o requieren procesos complejos. Al utilizar residuos agrícolas, esta tecnología reduce costos y fomenta la economía circular.

Le estamos dando una segunda vida a un material que se considera desecho y, a la vez, ayudamos a resolver un problema ambiental crítico”, explica el Doctor Sergio Gama-Lara, uno de los investigadores principales de la UVM, quien colaboró en conjunto con Dayana Odette Arizpe Díaz, egresada de la carrera de Químico Farmacéutico Biotecnólogo del campus UVM Toluca. “Esta innovación demuestra el gran potencial del talento mexicano para generar soluciones sostenibles que impactan directamente en la calidad de vida y el cuidado de nuestro entorno”.

La implementación de esta tecnología es prometedora para la industria, especialmente ante normativas ambientales cada vez más estrictas y el alto costo del agua. Las empresas podrían adaptar fácilmente sus sistemas de filtración existentes para incorporar esta innovación, lo que les permitiría reutilizar el agua de sus procesos y cumplir con las regulaciones, generando un impacto económico positivo y una huella ambiental reducida.

Este desarrollo subraya la capacidad de la ciencia mexicana para ofrecer soluciones prácticas y sostenibles. La UVM invita a empresas, organismos gubernamentales y sociedad civil a sumarse al siguiente paso: llevar esta innovación del laboratorio a aplicaciones reales que transforme el tratamiento de aguas residuales y asegure un futuro con acceso a agua más limpia para todos los mexicanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *