Este 14 de marzo se conmemora el Día Internacional de Acción por los Ríos, el Agua y la Vida, fecha establecida para crear conciencia sobre el cuidado del agua como recurso natural imprescindible para el planeta. Este valor es retomado con un giro interesante por un grupo de personas en Oaxaca que están demostrando que la ciencia impulsada desde la comunidad puede proteger un ícono marino único: la ola de Zicatela.

Save The Waves Coalition (STW), una organización internacional dedicada a proteger los ecosistemas de surf, designará próximamente a Puerto Escondido como Reserva Mundial de Surf (WSR) por las olas de Zicatela, Punta Colorada y otras rompientes a las que considera tesoros naturales internacionales que sustentan un ecosistema único.

En específico, Zicatela es considerada una de las cinco mejores playas del mundo para surfear, lo que la convierte en un punto obligado para visitar por miles de surfistas de todo el mundo, sobre todo entre los meses de abril y noviembre.

¿Qué rompió la ola perfecta?

Durante años, la dinámica natural de de esta playa se vio afectada por una escollera construida en la Bahía Principal de Puerto Escondido. Esta estructura alteró las corrientes, el movimiento de sedimentos y, eventualmente, la formación de la ola que ha atraído a surfistas de todo el mundo durante décadas. En 2024, gracias a la fuerza de la naturaleza y a la unión de la comunidad organizada bajo el movimiento «Salvemos Zicatela», esta escollera fue retirada. Las olas comenzaron a respirar de nuevo.

Sin embargo, en este punto es necesaria la intervención de expertos para continuar con la protección de este ecosistema y la colecta “Help us protecting Zicatela for the Future” ayudará a pasar de la acción a la prevención basada en ciencia. La comunidad busca recaudar 300 mil pesos mexicanos para realizar estudios profesionales de batimetría en la zona.

Esta disciplina se encarga del estudio de las profundidades marinas, el equivalente submarino de la topografía terrestre. Los datos que arrojará la investigación permitirán conocer la forma y el comportamiento del fondo marino, las corrientes costeras, el movimiento de sedimentos y cómo las intervenciones humanas pueden afectar la calidad de la ola y el equilibrio costero.

«Con esta información podremos trabajar de la mano con el gobierno, especialistas y la comunidad, para asegurar que cualquier proyecto futuro, obra o plan de manejo costero no vuelva a afectar la ola de Zicatela”, explican los organizadores de la colecta.

Cuidado del agua: de ríos a océanos

La conexión entre el Día Internacional de Acción por los Ríos, el Agua y la Vida y la protección de Zicatela es directa. Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres, México enfrenta problemas de contaminación, sobreexplotación, desequilibrio entre oferta y demanda de agua, ineficiencia en los usos, extracción ilegal e insuficiencia de cultura preventiva frente a fenómenos como inundaciones o sequías.

El país ha emitido normativas como el caudal ecológico para garantizar agua para la naturaleza, pero las autoridades reconocen que «la búsqueda de soluciones podría involucrar a diversos sectores y saberes de la población», incluyendo foros y brigadas comunitarias.

El caso de Zicatela ejemplifica esta participación ciudadana en la protección de ecosistemas acuáticos, de ahí la importancia del proyecto que planea la comunidad oaxaqueña.

Los donativos hechos a la colecta se destinarán a levantamientos batimétricos y estudios oceanográficos especializados, análisis de datos, yelaboración de informes técnico para generar herramientas necesarias para entender la dinámica que permite la formación de la ola. La campaña enfatiza que cada donación, pequeña o grande, contribuye a construir la base científica necesaria para proteger Zicatela para siempre.

Si alguna vez has surfeado Zicatela, sueñas con hacerlo, o crees en la protección de las olas a través de la ciencia y la organización comunitaria, la campaña invita a ser parte de este esfuerzo.

«Esta es la segunda etapa de Salvemos Zicatela: pasar de la acción a la prevención, del esfuerzo comunitario al conocimiento científico», concluyen los organizadores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *