Sarisol Canales, coordinadora administrativa de la organización “Intlali” Recupera, Recicla y Recircula, señaló que el tema de manejo de residuos urbanos, casi un 50 por ciento de los desechos en el estado de Querétaro son orgánicos con alto impacto ambiental; por ello, trabajan de la mano con Sirdo – marca de tecnología mexicana-, que se enfoca en uso de la bacteria chinampera que es originaria de Xochimilco, que ayuda a que los desechos se transformen en comporta y biofertilizantes. Aunado a expedir bonos de carbono.
Abundó que tienen derecho de uso de la tecnología de Sirdo en dos biodigestores ubicados en la Sierra Gorda y que además de mitigar el impacto de los desechos, se puede generar una derrama económica para la población local.
Señaló que es importante que este tipo de proyectos crezcan y tener financiamiento más amplió con esquemas como es el “token”. “En conjunto con Sirdo se tiene equipo para composteo en los rellenos sanitarios, que esperamos que se amplíe a un impacto con bonos de carbono.
Son cuatro municipios con Jalpan, Arrollo Seco, Pinal de Amoles y Peña Miller, con casi 30 mil personas beneficiadas en materia de manejo sustentable de residuos. “Los programas de impacto ambiental deben ampliar su visión de financiamiento como token, pues los modelos tradicionales se tienen muchas trabas y es hasta mejor tener 100 inversionistas que sólo uno”.
En la Ciudad de México, tenemos trabajos en Xochimilco, Tlatelolco y Huerto Roma, así como tener otros trabajos de procesamiento de residuos, que esperamos ampliar nuestro impacto con la búsqueda de inversiones en proyectos de este tipo.
Indicó que el mercado de residuos en el mundo son 81 mil millones de dólares y son unos 3,500 millones de dólares el valor de mercado de los biofertilizantes, de ahí, la importancia de impulsar este tipo de proyectos a nivel país.
Expuso lo anterior al mostrar el proyecto en una ronda de inversión “Token” a cargo de la consultora Tutellus, que impulsa las aportaciones económicas de actores sociales de toda índole. Cabe mencionar que en Sierra Gorda operan de más de 160 centros de acopio y la recuperación de más de 560 toneladas de materiales valorizables como PET, vidrio y aluminio, sitios que trabajan en coordinación con el Grupo Ecológico Sierra Gorda (GESG), utilizando cámaras biológicas para residuos orgánicos, promoviendo la creación de composta y capacitando a comunidades locales en saneamiento para reducir la contaminación en áreas naturales.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SEDESU), en el estado de Querétaro actualmente se tiene el registro de 13 tiraderos oficiales, ocho de los cuales son rellenos sanitarios que se ubican en los municipios de Querétaro, Arroyo Seco, Colón, Huimilpan, Jalpan de Serra, Landa de Matamoros, San Juan del Río y Tequisquiapan. También existen cinco sitios controlados en Amealco de Bonfil, Cadereyta, Corregidora, Peñamiller y San Joaquín.
La dependencia estatal informa que todos los sitios señalados cumplen con las normas correspondientes para su operación con base en la Norma Oficial Mexicana NOM-083. Se calcula que, al día, en la entidad se generan en promedio de 6 mil a 8 mil toneladas de residuos de manejo especial, así como mil 200 kilogramos de residuos generales por cada habitante.
A nivel nacional, se generan más de 120,128 toneladas de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) al día, de estos un 46.42 por ciento corresponden a residuos orgánicos, 31.56 por ciento a residuos susceptibles de aprovechamiento y 22.03 por ciento a otros residuos no aprovechables, mientras que la generación per cápita es de 0.944 kg/hab-día.
Por su parte, Miguel Caballero, director de la consultora Tutellus, señaló que en México, se requiere un mayor impulso a las inversiones llamadas “token” -aportación económica por escala mínima de diversos actores sociales- a proyectos sociales, inmobiliarios y ambientales.
Ejemplificó que sólo un 1 por ciento de los activos del planeta opera con un esquema token. Se detalla que este factor modifica la realidad económica al permitir que empresas u ciudadanos sean dueños de inversiones corporativas. Las regulaciones más avanzadas del token en el mundo son El Salvador y Suiza.
