Por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer percibe en promedio 86 pesos. 73% del trabajo no remunerado del país lo realizan mujeres, lo que limita su participación económica.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presenta el monitor Mujeres en la Economía, una plataforma única que concentra más de 40 indicadores clave sobre la participación económica de las mujeres y sus
condiciones laborales a nivel nacional, estatal y para las alcaldías de la Ciudad de México.
El monitor es una herramienta pública e interactiva que será actualizada de manera periódica con el objetivo de facilitar el acceso a datos con perspectiva de género, dar seguimiento a las brechas laborales y generar evidencia que contribuya al diseño de políticas públicas que impulsen la participación económica de las mujeres.
Entre 2005 y 2025, la tasa de participación económica de las mujeres en México
aumentó ligeramente, al incrementar de 41% a 46% en las últimas dos décadas. Esta
cifra se mantiene lejos de la participación de los hombres (75%). Aunque la brecha entre hombres y mujeres alcanza 29 puntos porcentuales (pp), esta se redujo en 11 pp durante este periodo.
Esta disminución se explica tanto por el aumento gradual en la participación de las mujeres (tasa de crecimiento anual promedio de 0.5%) como por una reducción en la de los hombres (-0.4%).
Persisten altos niveles de informalidad, especialmente entre las mujeres (55%).
La diferencia frente a los hombres (49%) se mantiene similar a la registrada en 2005.
Si bien la informalidad ofrece mayor flexibilidad laboral, también implica menores niveles de seguridad social, estabilidad e ingresos, lo que profundiza la desigualdad entre mujeres y hombres.
Prevalece la brecha salarial en 14%, es decir, por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer percibe en promedio 86 pesos.
Esta desigualdad refleja factores estructurales como la concentración laboral en ciertos sectores, mayor
presencia en la informalidad e interrupciones asociadas con el cuidado.
