Tras 11 años consecutivos de crecimiento en las remesas, en los cuales casi se triplicaron estos flujos al pasar de 23,090 millones de dólares en 2013 a 64,746 millones de dólares en 2024, en 2025 se confirma el término de este periodo alcista. El año pasado ingresaron 61,791 millones de dólares a México por concepto de remesas familiares, lo que representó una contracción del 4.6 % (véase Gráfico 1).
Pese a este dato, la contracción de las remesas fue menor de la que se tenía prevista a mediados de año. Esto posiblemente fue impulsado por aumentos en los envíos de estos recursos en los últimos meses de 2025 con la finalidad de evitar posibles afectaciones debido al nuevo impuesto al envío de las remesas desde Estados Unidos[1], país de donde se origina el 97.1 % de estos recursos a México (véase Gráfico 2). El 99.0 % de las remesas que llegan al país lo hacen a través de transferencias electrónicas, 0.7 % por efectivo y/o especie y 0.2 % por Money Orders (véase Gráfico 3).
La cifra del cierre de 2025 fue confirmada por el Banco de México, el cual dio a conocer hoy el dato correspondiente al pasado mes de diciembre. En este mes, las remesas que ingresaron al país sumaron 5,322 millones de dólares, lo que equivale a un alza de 1.9 % a tasa anual. Este dato es un respiro para el flujo de remesas en dólares al país, pues rompe una racha de 8 meses consecutivos de caídas en este flujo.
Guanajuato, Michoacán y Jalisco se mantienen como los estados que más reciben remesas en México
En 2025, Guanajuato se posicionó como el estado que más recibió remesas en el país, con 5,515 millones de dólares (md). Así, desplazó al segundo puesto a Michoacán con 5,394 md, mientras que Jalisco se mantiene en la tercera posición con 5,146 md (véase Tabla 1).
Otras entidades federativas con importantes ingresos por remesas fueron Chiapas (4,160 md en 2025), Ciudad de México (3,888 md), Estado de México (3,664 md), Oaxaca (3,508 md), Puebla (3,426 md) y Guerrero (3,396 md). Estas 9 entidades concentran el 62 % de las remesas que llegan a México.
En 9 estados crecieron las remesas en 2025
A pesar de la contracción en las remesas a nivel nacional del 4.6 %, en 9 estados de la República mexicana estos flujos monetarios crecieron durante 2025, siendo estos: Baja California (+22.2 %), Campeche (+3.5 %), Guerrero (+3.4 %), Oaxaca (+2.2 %), Morelos (+1.9 %), Yucatán (+1.8 %), Puebla (+1.8 %), Zacatecas (+1.1 %) y Veracruz (+0.5 %).
En 2025 las remesas a muchos países de ALyC tuvieron fuertes crecimientos, pero no a México
En muchos países de América Latina y el Caribe (ALyC), las remesas tuvieron incrementos muy importantes. Las remesas a Honduras repuntaron 25.3 %, a Guatemala 18.7 %, a El Salvador 17.8 %, hacia Colombia 10.6 % y a República Dominicana 10.3 % por mencionar a los países con los que ya se dispone de estadísticas para el cierre de 2025 (Véase Gráfico 5). Sin considerar a México, se estima que la región tuvo un crecimiento promedio en las remesas de más 16 % anual en 2025.
Esto se explica por el fuerte aumento de migrantes no autorizados a Estados Unidos durante la administración del presidente Biden. El término “no autorizado” no es equivalente a “ilegal”. Algunos de estos migrantes ingresaron con algún tipo de “alivio migratorio”, como el programa Temporary Protected Status (TPS), y otros se encuentran en un limbo migratorio legal, por ejemplo, quienes solicitaron la protección a través de la figura del asilo, por lo que permanecen en territorio estadounidense hasta la resolución de su juicio migratorio.
El Pew Research Center (PRC) estimó que entre mediados de 2021 y mediados de 2023 ingresaron a Estados Unidos 3.5 millones de migrantes no autorizados provenientes principalmente de Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Haití, Cuba, Guatemala, Honduras y Ucrania[2]. Este aumento de la población inmigrante es uno de los principales motivos que explican el aumento reciente de las remesas a estos países.
En ese mismo periodo, de 2021 a 2023, la migración mexicana no autorizada aumentó en solo 200,000, es decir, solo el 6 % del total. Al no haber una renovación en el flujo de nuevos migrantes, es difícil que las remesas mantengan su crecimiento, por ello, el flujo de remesas a México registró solo un ligero aumento en 2024 y una caída en 2025.
La frontera de Estados Unidos con México continúa prácticamente “sellada” para los migrantes no documentados
Durante el primer año del segundo mandato del presidente Trump, los cambios en los patrones y flujos migratorios observados en Estados Unidos han sido muy evidentes y drásticos. No se había observado un colapso tan grande en la llegada de nuevos migrantes no documentados desde los cierres fronterizos ocasionados por la pandemia de COVID-19.
La segunda administración del presidente Trump ha implementado una estrategia muy agresiva en contra de los migrantes, que incluye la militarización de la frontera, el aumento de redadas al interior del país y el término de distintas amnistías migratorias. Todos estos factores han desalentado y disminuido la llegada de nuevos migrantes.
Las aprehensiones de migrantes en la frontera por parte de la Patrulla Fronteriza se ubican en mínimos históricos. Entre febrero y diciembre de 2025, durante los 11 primeros meses de la nueva administración, se promediaron 7,250 aprehensiones mensuales. El último dato disponible, el de diciembre de 2025, fue de 6,478 aprehensiones. Como referencia, el máximo en un mes fue en diciembre de 2023, cuando se realizaron 250,000 aprehensiones de migrantes (Véase Gráfico 6).
Esto nos permite inferir que, de febrero a diciembre de 2025, ha sido relativamente muy baja la llegada de nuevos migrantes no documentados al territorio estadounidense y, por tanto, que la base de migrantes que puede remitir dinero a sus países de origen llegaron casi en su totalidad antes de 2025.
El ICE removió a 320,000 migrantes en 2025
En 2025, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE. UU. (Immigration and Customs Enforcement, ICE) deportó a 320,000 migrantes, la cifra más alta de los últimos 12 años, aunque todavía por debajo de los niveles observados entre 2008 y 2013 (durante la administración del presidente Obama). Un elemento distintivo de las remociones en 2025 es el perfil de las personas deportadas: en su mayoría fueron migrantes detenidos dentro del territorio estadounidense, muchos de ellos con varios años de residencia en el país. En periodos previos, en cambio, predominaban las deportaciones derivadas de detenciones en la franja fronteriza con México.
