La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el tema y señalamiento del tema de seguridad en México y que ha sido motivo de crítica por Donald Trump, indicó que en los últimos meses hemos establecido un Entendimiento con Estados Unidos basado en cuatro principios:
Respeto a la soberanía y a la integridad territorial; Responsabilidad compartida y diferenciada; Respeto y confianza mutua; Y cooperación, sin subordinación.
México coopera con Estados Unidos, incluso por razones humanitarias para evitar que el fentanilo y otras drogas lleguen a su población, particularmente a las y a los jóvenes, señaló la mandataria mexicana.
“Los resultados están a la vista: una reducción de 37 por ciento en el homicidio doloso, cientos de toneladas incautadas de diferentes drogas ilegales, decenas de delincuentes extraditados. Sin embargo, es importante recalcar que cuando hablamos de responsabilidad compartida, respeto y confianza mutua, que esta violencia que se vive en nuestro país tiene, entre sus causas”, puntualizó.
De igual forma, se debe combatir con firmeza a los grupos que distribuyen droga y lavan dinero tanto en México como en los Estados Unidos. “En las conversaciones con el presidente Trump: la Atención a las Causas también es fundamental. Hemos incluso coincidido en que los valores, el apoyo familiar, la educación y la comunicación masiva son herramientas indispensables para evitar el consumo de drogas”.
Dio a conocer el posicionamiento oficial de México ante lo ocurrido en Venezuela hace unos días. “La posición del país frente a cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica sobre la autodeterminación de las naciones.
Enfatizó que “rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países. La historia de América Latina es clara y contundente, la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar, ni estabilidad, duradera. Solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno”.
Abundó que el continente enfrenta desafíos nuevos, la competencia económica global, particularmente frente al crecimiento de Asia, no se establece con el uso de la fuerza para someter a otros pueblos, sino con cooperación para el desarrollo, inversión productiva, innovación, educación y bienestar social.
Explicó que los países americanos deben avanzar hacia una nueva visión, una visión basada en la cooperación y no en la intervención. Eso implica de manera concreta:
Primero. El respeto pleno restricto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos. Cada nación tiene el derecho inalienable de decidir su modelo político, económico y social, sin presiones externas.
Segundo. La inversión productiva orientada al desarrollo en infraestructura, energía, transporte, educación, ciencia y tecnología. El desarrollo se construye.
Tercero. Una integración económica regional basada en cadenas productivas compartidas, comercio justo y beneficio para todos los países del continente que nos permita ser autosuficientes, como región, a la par de competir contra el crecimiento de Asia.
Cuarto. El bienestar social como eje central del desarrollo, el crecimiento económico, que no reduce desigualdades ni pobreza, no puede considerarse verdadero progreso.
Quinto. El diálogo permanente entre iguales. La estabilidad del hemisferio se construye con entendimiento, cooperación y respeto mutuo.
