En un análisis realizado por la consultora WTW sobre el impacto del incremento del salario mínimo para 2026, se considera que el impacto afectaría positivamente a las pensiones, sobre todo a las mínimas (Ley del ´97), dada la recuperación del poder adquisitivo que éste registró a lo largo del sexenio anterior que, sumado al alza del 13 por ciento para el año próximo, representará un aumento adicional al total mensual que recibe el pensionado.

De acuerdo con la Ley 1997, el 65 por ciento de los trabajadores formales tendría derecho a recibir una pensión del 100 por ciento de su salario al jubilarse a los 65 años. Sin embargo, solo el 10% de los trabajadores decide esperar hasta esa edad; la mayoría la solicita de manera anticipada, lo que reduce el beneficio a entre un 40 y 50 por ciento de su último sueldo.

Por ello, es indispensable el diseñar planes de ahorro y pensiones no solo fortalece la seguridad financiera de los empleados, sino que también incrementa la lealtad, compromiso y productividad dentro de las empresas.

Las cifras son contundentes: México ocupa el último lugar en la OCDE en tasa de reemplazo de pensiones; 7 de cada 10 trabajadores no cuentan con un plan privado de retiro, señala el INEGI; Aun con la reforma, 6 de cada 10 empleados no alcanzarán ni la mitad de su último salario al jubilarse; y aun con la reforma de 2024, 60% de los trabajadores actuales no logrará alcanzar ni el 50 por ciento de su último salario al momento de jubilarse

Al respecto, Javier Alarcón, líder de Retiro de la consultora líder en capital humano y broker de seguros, señala que “normalmente, el salario mínimo crecía, o equivalente a la inflación o por abajo de ésta, y por muchos años creció por abajo, pero ahora está recuperando poder adquisitivo y la recuperación que tuvo en el sexenio pasado, sumado a lo que se va a dar en el actual gobierno, que se estima del 12% en promedio anual, va a hacer que despegue mucho más esas pensiones mínimas”.

De acuerdo con el especialista, las pensiones mínimas de seguridad social están relacionadas con el salario mínimo, por lo que estos incrementos están definiendo una plataforma mínima más alta para la gente que se jubilará en los próximos años.

Y ejemplifica, “si una persona se jubila este año y le corresponde una pensión mínima de un salario mínimo, la pensión mensual será equivalente a 8,476 pesos; mientras que, las personas que tengan ese mismo derecho y se jubilen en 2026 recibirán 9,577 pesos. Es importante hacer notar que, el ajuste que las pensiones tienen en adelante es equivalente a la inflación publicada por el INEGI”.

Por otro lado, la ley de pensiones del bienestar aprobada el año pasado, estableció el derecho a recibir una pensión del 100 por ciento del salario, hasta por un monto equivalente a 16,777.68 pesos para aquellos trabajadores que cumplan con los siguientes requisitos: que su primera cotización sea posterior al primero de julio de 1997, que tengan 65 años o más al solicitar su pensión y que la pensión calculada conforme a la ley sea menor que su salario.

Por su parte la Ley Silla, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de diciembre de 2024, la cual entró en vigor el 17 de junio de 2025, obliga a los patrones a proporcionar sillas con respaldo ergonómico, además los empleados no podrán permanecer de pie durante todo su turno, pues deberán de contar con espacios específicos para tener descansos periódicos

Entre los beneficios que busca esta Ley es mejorar el bienestar físico y la productividad, promover equidad en los puestos de trabajo y disminuir la incidencia de padecimientos musculoesqueléticos en los empleados.

Por su parte, Javier Brassel, director de Encuestas de Compensación para WTW México, aclara que más allá de medir cómo impactará el incremento del salario mínimo en los sueldos, lo que están analizando las empresas es su impacto en su base de sueldos porque necesitan saber qué se tiene que hacer para mantener un nivel de progresión entre los niveles (compresión salarial), porque está creciendo la base, pero los niveles más altos en la organización no están creciendo en la misma medida; es decir, entre más ganan, menos beneficio tendrán.

“Nuestra estructura se ha venido achatando en términos de compensación, estamos viviendo un fenómeno de compresión salarial; el incremento al salario mínimo no está impactando únicamente a quienes perciben ese salario, qué hacer con los siguientes niveles organizacionales y cómo mantener una adecuada progresión salarial se está volviendo un reto para más de la mitad de las empresas que participan en nuestros estudios”, afirma.

En conclusión, el incremento al salario mínimo ya ha impactado no solo al personal operativo, sino al personal técnico y profesional, que de acuerdo a los estudios de WTW, han crecido en promedio los salarios 7.5% y 6.3% en los últimos 7 años respectivamente.

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