A jóvenes identificados como Generación Z les definen con diversos atributos que marcan sus habilidades, su tipo de pensamiento y su adaptación al mundo; en México, la realidad laboral y educativa para la mayoría está marcada por una vida de pobreza, de exclusión laboral, trabajos informales y rezago educativo.
La Generación Z se refiere a las personas nacidas entre 1995-96 y 2010. En 2025 en México son 33.4 millones de jóvenes que ahora tienen entre 15 y 29 años de edad, 16.8 millones hombres (50.4 por ciento) y 16.6 millones mujeres (49.6 por ciento).
Al respecto, la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno elaboró un estudio
que retrata la realidad en que vive este grupo de población, destacando que, solamente en el ámbito laboral y en el educativo, marcan que son una generación que ha crecido en la adversidad.
Actualmente hay 15.4 millones de personas jóvenes entre 15 y 29 años de edad que trabajan. De ellas, al menos 9.3 millones carecen de salario suficiente para superar el umbral de pobreza. Su ingreso no cubre el costo de 2 canastas básicas.
Son el 60 por ciento de jóvenes que trabajan y el 70 por ciento que trabajan y reportan su ingreso. También hay 9.4 millones que trabajan y carecen de acceso a la salud y demás protecciones de la seguridad social. Tienen trabajos informales. Son el 61 por ciento de la población joven ocupada.
Además, hay 7.4 millones de personas jóvenes excluidas del trabajo; de ellas, casi tres cuartas partes son mujeres: 5.4 millones (73 por ciento), así como más de 10 millones que tienen trabajos precarios.
La exclusión del trabajo se debe a dos situaciones principales: desempleo y exclusión por labores de cuidado.
Del total de quienes trabajan, sólo 3.4 millones, menos de la cuarta parte, lo hacen en negocios grandes o medianos y en el gobierno (23 por ciento). Dos terceras partes trabajan en unidades económicas micro, pequeñas o en el ámbito agropecuario (67 por ciento). Y 6.1 millones trabajan en unidades micro: 2.7 sin establecimiento (puestos callejeros y ambulantaje) y 3.3 millones con establecimiento.
Por su condición socioeconómica, 11 millones de jóvenes de15-29 años de edad, viven en condición de pobreza por ingresos.
En el tema educativo, entre jóvenes que están en edad de estudiar el bachillerato y la educación superior, de 16 a 21 años, la mitad ya no sigue en la escuela (49 por ciento). Más de la cuarta parte de jóvenes entre 15 y 29 años (27 por ciento). 8.2 millones, presentan rezago educativo.
Por ello, se propone revalorizar y vincular los bachilleratos técnicos para la educación “dual”, a fin de que ofrezcan trayectorias formativas relevantes
y pertinentes que permitan a jóvenes desarrollar capacidades.
Crear estrategias de primer empleo, que ofrezca espacios seguros y adecuados de capacitación, de experiencia laboral -como el diseño de Jóvenes Construyendo el Futuro-. Así como garantizar el cumplimiento de derechos laborales, para evitar trabajos informales.

