La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) informó que considera que el 2025, fue un año de estancamiento económico, de una inversión que enfrenta alta incertidumbre, el clima institucional debilita la confianza y la seguridad sigue limitando la actividad productiva y la atracción de capital.
Este cierre confirma que el principal desafío no es financiero, sino la falta de certidumbre, Estado de Derecho y condiciones que generen confianza para invertir y generar empleo formal, se detalla.
Por ello, la central patronal señala que es urgente reenfocar las decisiones públicas hacia el fortalecimiento de capacidades productivas, reglas claras y condiciones básicas de seguridad para personas y empresas, principalmente las micro, pequeñas y medianas.
Se informó que en los primeros nueve meses de 2025, el PIB creció apenas 0.4% anual. En el tercer trimestre cayó 0.3 por ciento trimestral y 0.2 por ciento anual, confirmando un desempeño débil. El Indicador Global de la Actividad Económica presentó una contracción anual de 0.6% en septiembre, mientras que el Indicador Oportuno de la Actividad Económica anticipa crecimiento nulo.
Mientras que la inversión fija bruta cayó 8.4 por ciento anual en septiembre, acumulando 13 meses con caídas, y la confianza empresarial se mantuvo en 48.6 puntos en octubre, hilando ocho meses en terreno pesimista. Estos indicadores confirman que el principal freno al crecimiento es la falta de certidumbre para invertir.
El entorno político de 2025 estuvo marcado por reformas estructurales que incrementaron la incertidumbre institucional, particularmente en materia judicial, defensa de los derechos y debilitamiento de las instituciones electorales.
Aunado a que al cierre de 2025, el salario mínimo general subió de 278.80 a 315.04 pesos diarios, con un MIR de 17.01 pesos y ajuste inflacionario de 6.5 por ciento, alcanzando el 100 por ciento de la línea de bienestar familiar, meta que había trazado COPARMEX hace casi una década. Este logro refleja el compromiso del organismo patronal con la construcción de una Nueva Cultura Salarial, impulsada desde 2016.
Sin embargo, la generación de empleo formal fue insuficiente: a noviembre se han creado un promedio mensual de 54 mil 500 empleos, menor al promedio del año anterior a pesar de que ya incluyen a los trabajadores de plataformas.
Sin olvidar que el Presupuesto de Egresos 2026 conserva un enfoque asistencial que no fortalece capacidades productivas ni acompaña a las MiPyMEs; salud, educación y seguridad siguen débiles, limitando el impacto salarial y el crecimiento.
La seguridad sigue siendo un freno a la inversión y al desarrollo. Aunque el presupuesto crece 3.6 por ciento real y alcanza 212.4 mil millones de pesos, el recorte de 18.6 por ciento a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reduce la capacidad operativa del Estado. Según la ENVIPE 2025, más de la mitad de la población adulta se siente insegura en su entidad, lo que encarece la operación empresarial y desalienta la inversión.
Por ello, la COPARMEX afirmamos que el cierre de 2025 deja lecciones claras: México requiere certidumbre institucional, pleno respeto al Estado de Derecho y condiciones efectivas de seguridad para impulsar inversión, crecimiento y empleo formal.
Se detalla que la seguridad sigue siendo el principal desafío ciudadano y empresarial. Fortalecer a las policías locales, mejorar la coordinación institucional y atender de manera decidida delitos como la extorsión (que continúa en ascenso) es indispensable para recuperar la confianza, proteger a quienes generan empleo.
