En el marco del segundo Encuentro Nacional de la Mariposa Monarca, la organización Nación Verde anunció el ampliar acciones de conservación y capacitar a las comunidades locales en la protección de dicha especie migratoria que conecta ecosistemas desde Canadá hasta México.

Se puso el caso del taller “Conociendo a la Monarca” en la Escuela Josefa Ortiz de Domínguez, ubicada en el Ejido Los Trigos, Querétaro, con la participación de 40 personas. A través de actividades dinámicas, las y los asistentes aprendieron sobre el ciclo de vida, la ruta migratoria, la importancia de los jardines polinizadores y las amenazas que enfrenta la especie, que atraviesa una parte del Estado.

Este taller representó un ejercicio educativo de alto impacto, donde niñas y niños lograron identificar los cuatro estados de la metamorfosis (huevo, larva, crisálida y adulto) y reconocieron el papel esencial del Algodoncillo (Asclepias) como planta exclusiva para la puesta de huevos y alimento de las orugas.

Se busca difundir este tipo de talleres en los sectores educativos de Querétaro, con base a divulgar puntos clave de la ruta migratoria de la mariposa. Que comienza en el norte, que incluye Canadá y Estados Unidos; el punto de paso por El Zamorano en Querétaro; los Santuarios de Hibernación en Michoacán y Estado de México.

La organización civil reafirmó también la importancia de mantener vivo y funcional el jardín polinizador establecido en la escuela hace siete meses, reconociéndolo como un punto de apoyo en la ruta migratoria.

Entre los temas más sensibles, las y los participantes identificaron las principales amenazas para la especie, como el uso de pesticidas en el norte del continente y la pérdida de hábitat en México. Para cerrar el proceso, elaboraron una manualidad o dibujo como evidencia tangible del aprendizaje adquirido.

El taller culminó con una visita al Cerro del Zamorano, uno de los puntos más altos de Querétaro con 3,356 metros sobre el nivel del mar, considerado un sitio clave de pernocta dentro de la ruta migratoria de la Monarca. Este cerro es además el único sitio de la región con un bosque de Oyamel (Abies religiosa) bien definido, un ecosistema de gran relevancia ambiental por ofrecer las condiciones microclimáticas necesarias para el descanso de las mariposas.

Gracias a este proceso, la comunidad del Ejido Los Trigos se ha convertido en una red de observadores y monitores activos de la llegada de las Monarcas a El Zamorano. Esto garantiza que las nuevas generaciones, habitantes de un punto geográficamente privilegiado, se formen como futuros guardianes de este tramo esencial de la ruta migratoria.

Cabe mencionar que cada otoño, millones de mariposas monarca emprenden un viaje de hasta 4,500 kilómetros desde el norte de Estados Unidos y Canadá hasta los bosques templados de oyamel en México, donde hibernan entre noviembre y marzo. Estos bosques ubicados principalmente en Michoacán y Estado de México ofrecen un microclima templado y húmedo que permite a las mariposas conservar energía y sobrevivir durante el invierno.

Sin embargo, este ecosistema se encuentra amenazado por la deforestación, la fragmentación del hábitat y la crisis climática, factores que ponen en riesgo la continuidad de este fenómeno natural reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

 

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