Entre 2018 y 2022, los productos agrícolas estuvieron relacionados con la deforestación de 8.6 millones de hectáreas en toda la región amazónica. Esta superficie, mayor en extensión a un país como Austria, representa el 36 % de toda la deforestación mundial en ese mismo periodo.
Así lo refleja el Informe de la Huella de la Amazonía (Amazon Footprint Report) de WWF en colaboración con Trase, Chalmers University, el Stockholm Environment Institute. Este es el primer análisis regional que abarca datos desde el nivel subnacional vinculando la deforestación en la región de la Amazonía con la producción y el consumo de productos agrícolas, como la carne de res, la soya, la palma aceitera, el arroz y el maíz, entre otros. Estas dinámicas de expansión agrícola difieren al interior de la región.
La investigación utilizó datos satelitales, estadísticas de producción subnacional y un modelo insumo-producto sofisticado para crear una huella detallada de deforestación, que identifica los puntos críticos para orientar las estrategias de conservación y las intervenciones de política pública.
“Contar con un conocimiento preciso de las dinámicas de uso del suelo y su conexión con los mercados y las finanzas es fundamental para encarar acciones con los gobiernos, empresas y entidades financieras para frenar la conversión innecesaria de los bosques de la Amazonía”, dijo Pablo Pacheco, Científico Líder Global de Bosques en WWF.
Este reporte, que incluye también un dashboard, hace parte de un esfuerzo más amplio por lograr cadenas de suministro libres de deforestación y conversión (DCF) desde y dentro de la Amazonía, y a nivel mundial. Para ello, además de los hallazgos científicos, presentados en el reporte técnico (link), WWF comparte también una serie de recomendaciones para los tomadores de decisión de sectores públicos y privados que contribuyan al logro de ese propósito.
El llamado que se hace en el marco de la COP30, en Belém, corazón de la Amazonía, es a tomar medidas urgentes para eliminar la deforestación y la conversión de los ecosistemas naturales de las cadenas de suministro en la región y en todo el mundo, evitando alcanzar un punto de inflexión crítico del bioma Amazónico, y garantizando una transición justa, inclusiva y positiva para la naturaleza. La eliminación de la deforestación ya apareció por primera vez en el Balance Global de la COP 28 como prioridad para el cumplimiento del Acuerdo de París, sin embargo no han habido avances en la implementación.
“Es una tarea urgente contener la deforestación en la Amazonía a través de la transformación de los mercados y el sistema financiero, para que más bien faciliten y amplíen los esfuerzos hacia la conservación y el desarrollo sostenible de la Amazonía”, afirmó Kurt Holle, director de WWF Perú y de la Unidad de Coordinación Amazónica de WWF.
WWF insta a los gobiernos a integrar objetivos de cero deforestación y conversión (DCF) en las políticas climáticas, de biodiversidad, comerciales y de desarrollo, con plazos claros para eliminar la destrucción de los ecosistemas. Con el sector privado y financiero, WWF insiste en la urgencia de consolidar instrumentos de trazabilidad y la transparencia a lo largo de las cadenas de suministro, y eliminar las inversiones vinculadas a la deforestación.
Además, WWF reitera el rol fundamental de los pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales. Es necesario garantizar la seguridad de la tenencia de la tierra, reconocer los sistemas de gobernanza y proteger a los defensores del medio ambiente para detener la deforestación y asegurar la conservación a largo plazo.
La COP30 ha ratificado la importancia de la cooperación global y ha puesto al tope de la agenda el tema de la deforestación y la necesidad de detenerla como una medida indispensable ante el cambio climático. Los resultados del Informe de Huella de la Amazonia 2025 evidencian la necesidad de cambios en el actual sistema alimentario para asegurar que los productos que se originan en la Amazonía, tanto para exportación como para consumo doméstico, no estén asociados a la destrucción de los bosques y de otros ecosistemas. La COP es un momento para enfatizar la importancia de la cooperación regional y global entre los países productores y consumidores para armonizar los esfuerzos y ampliar el desarrollo sostenible en la Amazonía.
