El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) informó que las personas cuidadoras remuneradas a nivel nacional representan 1 por ciento de los ocupados y perciben 8 mil 202 pesos mensuales, siendo esenciales ante el envejecimiento de la población y los cambios en la estructura familiar, el país enfrenta una creciente demanda de servicios de cuidado que recae principalmente en las mujeres sin recibir una remuneración.
El presupuesto federal para 2026 da un paso importante al reconocer los cuidados por primera vez como un eje de política pública, y por primera vez, México contará con recursos etiquetados para atender los cuidados. El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 incluye 466 mil millones de pesos para la consolidación de una sociedad de cuidados (Anexo 31), equivalentes a 4.6 por ciento del presupuesto total y a 1.2 por ciento del PIB.
México tendría que prácticamente duplicar el presupuesto que destinará a políticas de cuidados en 2026, de acuerdo con el monto de inversión necesario establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De lograrlo, podría responder a la demanda creciente de servicios de cuidado y aumentar la tasa de participación de las mujeres a 58 por ciento en la próxima década (actualmente es 46 por ciento).
Se detalla que de cada 100 pesos del Anexo 31, solo 6.4 pesos se destinarán a acciones de cuidado directo, es decir, expansión de centros de educación inicial, atención a personas con discapacidad y apoyos a madres trabajadoras.
En contraste, alrededor de 40 pesos financiarán los programas sociales, principalmente la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, que si bien está relacionada con el cuidado, no contribuye al desarrollo de infraestructura y profesionalización del sector.
Una situación similar ocurre con el presupuesto destinado para la igualdad entre mujeres y hombres (Anexo 13). Aunque 8.9 por ciento de su presupuesto está vinculado directamente a los cuidados. Ambos anexos son de carácter transversal, por lo que no representan recursos adicionales, sino una reclasificación del gasto existente entre distintas dependencias.
El IMCO detalla que además, las políticas federales para el sistema de cuidados, como los nuevos centros de cuidado infantil (CECIs) y la extensión de horarios escolares no cuentan con un ramo presupuestario específico. Su financiamiento pertenece a rubros más amplios como los de las guarderías del IMSS o el programa La Escuela es Nuestra donde falta transparencia sobre los mecanismos de asignación y el monto que se destinará a su operación.
En México, alrededor de 32.8 millones de personas requieren cuidados, lo que equivale 46% de la población. Este grupo incluye a 17 millones de personas adultas mayores, 5.6 millones con alguna discapacidad y casi 11 millones de niñas y niños menores de seis años.
Las personas adultas mayores pasarán de representar 9 por ciento en 2025 a 18 por ciento en 2050, mientras que la proporción de infancias disminuirá de 16 a 11 por ciento en el mismo periodo, de acuerdo con proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo). La transición demográfica implica un aumento en la demanda de cuidados para personas mayores, al tiempo que se reduce la población disponible para ofrecerlos.
Los programas presupuestarios que ofrecen servicios o apoyos directos para el cuidado recibirán 75 mil millones de pesos en 2026, 6.6 por ciento menos en términos reales con respecto a 2025. Sin embargo, este monto representa un incremento de más de 150 por ciento en comparación con 2008, lo que refleja un crecimiento sostenido del gasto en la última década.
Actualmente existen diez programas para atender los cuidados, de los cuales tres concentran 83.2 por ciento del presupuesto destinado a este ámbito: La Escuela es Nuestra, los servicios de guardería del IMSS y los programas de asistencia alimentaria. En los últimos 20 años, los programas presupuestarios vinculados a los cuidados pasaron de seis en 2008 a un máximo de 14 en 2022.
En México, 31.6 millones de personas de 15 años y más brindan cuidados sin recibir una remuneración a cambio. Tres de cada cuatro son mujeres, y entre ellas, las madres asumen la mayor proporción seguido de las abuelas. Por otro lado, el mercado laboral concentra a 647 mil personas que se dedican profesionalmente al cuidado según la ENOE y representan 1 por ciento de la población ocupada a nivel nacional.
En el país existen alrededor de 96 mil establecimientos públicos (75 por ciento) y privados (16 por ciento) que brindan servicios de cuidado de acuerdo con el Mapa de Cuidados de México (MACU). De ellos, 92.8 por ciento atienden a niñas y niños, 2.3 por ciento a personas adultas mayores y 5 por ciento a personas con discapacidad. Esta distribución evidencia un sistema concentrado en la primera infancia y con una oferta limitada para otros grupos.
