La diabetes sigue siendo uno de los mayores retos de salud pública en México y el mundo. Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF), 589 millones de personas viven con esta condición, y el 43 por ciento no lo sabe, lo que aumenta el riesgo de complicaciones como enfermedad cardiovascular, daño renal o discapacidad visual.
En México, la ENSANUT Continua 2023 estima que el 18.4 por ciento de los adultos vive con Diabetes tipo 2, pero 6 por ciento permanece sin diagnosticar, lo que limita el acceso a tratamiento oportuno y mejores resultados en salud. Hoy, 7 de cada 10 adultos con diabetes se encuentran en edad productiva, lo que convierte a los centros de trabajo en un actor fundamental para mejorar la calidad de vida de millones de personas.
Más allá de las cifras, vivir con diabetes implica retos cotidianos que van desde el acceso a atención médica hasta las condiciones en las que las personas estudian, trabajan y se desenvuelven. Para la Federación Mexicana de Diabetes, es fundamental reconocer estos desafíos para construir entornos que favorezcan el autocuidado, la salud emocional y el pleno desarrollo de quienes viven con esta condición.
“La diabetes no debe ser motivo de limitación ni de estigma. Cuando comprendemos los desafíos reales que enfrentan las personas, podemos crear entornos más humanos, accesibles e incluyentes, comenzando por los espacios donde convivimos todos los días: el trabajo, la escuela y la familia”, destacó Gisela Ayala, directora ejecutiva de la Federación Mexicana de Diabetes.
De acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes, existen diversos retos que pueden enfrentar las personas que viven con diabetes en el ámbito laboral.
De inicio es saber que la diabetes no afecta el desempeño laboral. Esta enfermedad puede generar desafíos significativos en el trabajo. Según la IDF, el 83 por ciento de las personas con diabetes teme desarrollar complicaciones, y 3 de cada 4 afectados por el agotamiento causado por la condición admiten haber interrumpido su tratamiento de la diabetes debido al estrés o a sentirse abrumados5. En México, donde la Población Económicamente Activa (PEA) asciende a 61.1 millones de personas (INEGI, 2025), millones de trabajadores enfrentan ansiedad o depresión debido a la diabetes, afectando su productividad y bienestar.
No es necesario adaptar el entorno laboral para personas con diabetes, las personas con diabetes enfrentan dificultades como acoso, falta de pausas para monitorear su glucosa o barreras para acudir a citas médicas. En México, el 54.6 por ciento de los trabajadores labora en condiciones de informalidad, lo que limita el acceso a políticas laborales que apoyen el manejo de la diabetes, especialmente en estados como Oaxaca (81.1 por ciento de informalidad).
Otro reto es que el diagnóstico y manejo de la diabetes no requieren tecnología avanzada. En México, sólo el 27.7 por ciento de los adultos elegibles para tamizaje se realizó una prueba en el último año. Herramientas como monitores continuos de glucosa, plataformas digitales y pruebas diagnósticas avanzadas pueden mejorar la detección temprana y el manejo de la glucosa, que actualmente alcanza sólo al 25.8 por ciento de las personas diagnosticadas.
La diabetes es un problema personal, no laboral. La falta de políticas laborales inclusivas limita las oportunidades de desarrollo profesional. En México, donde 24.6 millones de mujeres y 34.7 millones de hombres conforman la población ocupada, es crucial promover entornos laborales libres de estigma, con pausas adecuadas y acceso a atención médica.
“Visibilizar los desafíos que enfrentan las personas con diabetes en el ámbito laboral nos permite impulsar políticas y acciones más humanas. La educación y la sensibilización son herramientas fundamentales para construir espacios laborales más justos y saludables para todos”, concluyó Mónica Hurtado, gerente académica de la FMD.
Finalmente, Mónica Tránsito, emprendedora que vive con Diabetes tipo 2 compartió que “vivimos con diabetes, pero ese no debe ser un impedimento, al contrario debemos de seguir motivados y tener buena actitud ante la condición. Realmente no hay algo que nos detenga”.
