Ken Charles, director digital de MStar.
➢ Los aranceles podrían acelerar los planes de producción en México para algunas marcas que buscarían beneficios con el gobierno a través de actividades productivas locales: JD Power.
El financiamiento automotriz es una herramienta que permite comercializar más unidades. Este mecanismo ha cobrado mayor representatividad en las ventas de vehículos en el país en la última década. En el más reciente informe publicado por AMDA, las unidades vendidas mediante financiamiento representaron 60.5 % del total de enero a septiembre de este año y en el caso de las marcas chinas 71.9% en el acumulado de enero a agosto.
“En los últimos diez años, el financiamiento se ha mantenido en torno al 60%. Lo que indica que es una herramienta esencial para la comercialización de unidades, como también lo demuestra el crecimiento sostenido que ha tenido la cartera de crédito en el sector, que lleva 35 meses consecutivos de aumento mensual como reporta AMDA”, destaca Ken Charles, director digital de MStar, financiera automotriz
especializada en crédito para la adquisición de un auto nuevo.
Sin embargo, los datos sectoriales muestran cierta contracción en el acumulado anual de ventas, ya que de acuerdo con este mismo informe de enero a septiembre se redujo en 0.6% la venta de unidades con respecto al mismo periodo de 2024. “Dado que varias marcas chinas no reportan a AMDA, las cifras oficiales no son del todo exactas y probablemente este año estemos manejando un volumen de venta similar al año pasado o incluso mayor”, puntualiza Gerardo Gómez, director en México de JD Power, firma de análisis sobre el sector automotriz.
Impacto arancelario en el financiamiento
“Independientemente de lo que suceda con los aranceles anunciado por el gobierno de un 50% y el impacto que tenga en el sector, creemos que esta medida reforzaría el financiamiento como una herramienta clave y un apoyo para el acceso a un vehículo y permitir que la comercialización siga en curso”, asegura Ken Charles, quien destaca que existen mecanismos de ajuste que permiten dar viabilidad a los créditos.
En los últimos cinco años el financiamiento se ha otorgado con periodos más largos y mensualidades más atractivas para hacer más accesibles las unidades para el comprador mexicano. “En el segmento de los subcompactos, por ejemplo, que es el más vendido, de enero a agosto de 2025, 64% de las colocaciones se hicieron en plazos de 60 y 72 meses. Mientras que, en 2021, tomando el mismo periodo de referencia, 54% de las colocaciones de este segmento tenían estos plazos”, explica Ken Charles, y agrega que antes el plazo rey del crédito automotriz eran los 24 meses, después pasó a 36 y hoy en 60.
Además de ampliar el tiempo de duración del crédito con mensualidades más moderadas, los expertos creen que, de haber un impacto, se vería pasados varios meses de su entrada en vigor. “La aplicación de estas regulaciones arancelarias tomará todavía un tiempo y no tendrá afectaciones en el sector hasta pasados dos o tres meses de su entrada en vigor”, indica Charles, quien añade que es importante tomar en cuenta el inventario de las armadoras. “La industria automotriz se mueve entre el 45, 60 y hasta 90 días de inventario en algunas líneas de producto. Lo que hace que, en caso de haber un impacto para el precio de las unidades, se vería pasados dos o tres meses”, explica.
De acuerdo con Gerardo Gómez, otra medida que podrían adoptar algunas marcas es tratar de negociar con el gobierno de México y obtener beneficios por abrir una planta de producción en el país, por ejemplo.
“Es importante garantizar igualdad de condiciones y asegurar que no se vea afectado el consumidor final fruto de esta decisión”, concluye Ken Charles, para quien la llegada de decenas de marcas y modelos chinos en los últimos tres años tuvo un impacto positivo en la moderación de los precios y permitió dar acceso a más mexicanos a unidades de mejor gama o incluso con nuevas tecnologías, como son los autos eléctricos.
