En México cada dos minutos fallece un mexicano por una enfermedad relacionada con el corazón, dando como resultado más de 220 mil muertes al año -cantidad equivalente a tres estadios Azteca llenos-, de las cuales 177 mil fueron por un infarto al miocardio, según datos de la Secretaría de Salud. Esta problemática se origina por falta de una cultura de la prevención, ya que se estima que 2 de cada 5 adultos tienen males del corazón sin saberlo.
Existen factores como la hipertensión arterial , la diabetes tipo 2 y el colesterol elevado no controlados, así como el sobrepeso u obesidad, el sedentarismo y el tabaquismo siguen siendo los principales responsables de la aparición de graves enfermedades cardiovasculares como el infarto al miocardio (ataque al corazón), la insuficiencia cardíaca, el derrame cerebral o la enfermedad arterial periférica.
Al respecto, el Dr. Pedro Rivera, mencionó que ciudades como Querétaro que han modificado el estilo de vida de su población, se han vuelto más peligrosas para adquirir enfermedades cardiovasculares; pues el estrés urbano, la alimentación, el sedentarismo, la contaminación, son detonadores de diversos padecimientos cardiacos.
Señaló que la salud cardiovascular en México es grave; un ejemplo fue el último reporte del INEGI, señalando que los males asociados al corazón subieron del 24 al 31 por ciento en los pasados 5 años. Siendo los hombres (un 55 por ciento), los más afectados.
“Se tiene un repunte de enfermedades cardiovasculares en entidades como Querétaro, así como regiones del bajío y del Valle de México, así como Jalisco y parte del norte del país. Es urgente campañas de salud para que la gente se atienda con su doctor; sin olvidar que se requiere convocar a que las personas caminen y eviten un sedentarismo inadecuado”, subrayó.
Señaló que “para estar con un peso corporal adecuado se tienen que dar 8 mil pasos al día y en tres ocasiones a la semana hacer ejercicio de forma fuerte. Por fortuna cada vez más empresas comienzan a establecer acciones de bienestar de sus trabajadores”.
El especialista médico menciona que después de los 40 años de edad es cuando comienzan los riesgos de padecimientos cardiacos, aunado a que, si la persona tiene años de trabajar y no hacer actividad física, su cuerpo se puede hacer resistente al ejercicio y al hacer actividades corporales no apreciará una baja de su peso. “7 de cada 10 adultos en México padece de algún grado de obesidad”.
Indicó que las personas cuando asisten a consulta médica –en el caso cardiovascular- es por problemas de arterias coronarias, hipertensión, colesterol alto y hasta diabetes, que tiene relación en los aspectos circulatorios. Cabe mencionar que los males cardiacos son responsables de la mayor cantidad de fallecimientos en el país.
Por ello, invitó a que hombres y mujeres, desde los 45 a 50 años, se hagan revisiones de su salud cardiaca y desde los 55 años se atiendan aspectos relacionados con la diabetes y desde los 65 años se revisen el corazón, que son las edades en que mayormente se comienzan a padecen de este tipo de enfermedades. “Los mexicanos hombres fallecen en promedio a los 72 años y las mujeres a los 78 años”, dijo.
Cabe mencionar que el 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Salud Cardiovascular, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar el sistema circulatorio, responsable de llevar oxígeno y nutrientes a todo el cuerpo.
En México, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo: 1 de cada 4 está relacionada con trombosis (como la trombosis venosa profunda, el tromboembolismo venoso y la embolia pulmonar). En el país, las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa de muerte, con más de 220 mil muertes al año (1 de cada 3 fallecimientos).
Por su parte, el Dr. Diego Araiza, cardiólogo del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, indicó que la insuficiencia cardiaca se distingue por el cansancio y retención de líquidos, así como presión arterial alta y que ya tenga un infarto previo. Lo cual, deriva en este padecimiento y su expectativa de vida debe modificarse y acudirá al médico.
Añadió que pacientes que ya sufrieron un infarto, se estima que hasta un 50 por ciento de los mismos deja incompleto su tratamiento de curación. Lo cual, también tiene cierta responsabilidad por parte del doctor”.
Aceptó que las nuevas ciudades emergentes como Querétaro, entre otras, son muy proclives para un aumento de los males cardíacos; a diferencia de urbes europeas, donde se fomenta la movilidad corporal de los ciudadanos, que caminen y usen la bicicleta, a diferencia de México, donde la inseguridad, falta de espacios públicos y un transporte público descontrolado, hace que mexicanos caminen menos y sean sedentarios. “No olvidemos que el aumento a la exposición de contaminantes en urbes industriales como es el bajío y norte del país, son un área de fomento a enfermedades pulmonares.
“En zonas rurales es más alto el crecimiento a enfermedades cardiacas debido por la falta de acceso a medicina, debido a que se requiere más esfuerzo de llevar campañas de salud regionales”, denunció.
En materia de la Embolia Pulmonar (EP), es una de las principales causas de mortalidad cardiovascular en México y puede estar asociada a cirugías, traumas y tratamientos hormonales. En 2023, la EP se encontró entre las causas de mortalidad cardiovascular más comunes en México y está asociada a cirugías, traumas y tratamientos hormonales.
Entre los principales factores de riesgo para el desarrollo de una embolia pulmonar se encuentran: antecedentes de trombosis venosa profunda (TVP), historial hereditario, inmovilidad prolongada, cirugías recientes en extremidades inferiores, obesidad, tabaquismo, embarazo y post parto.
La problemática de esta condición radica en que entre el 40 y 50 por ciento de los pacientes con Trombosis Venosa Profunda no tratada a tiempo o de una forma adecuada, termina desencadenando una embolia pulmonar.
Finalmente, Alexandra Arias, jefa de la Unidad Coronaria del Instituto Nacional de Cardiología, señaló que las mujeres no deben confiarse que los problemas cardiacos son solo de los hombres. Los factores de riesgo son iguales y existen diferencias en aparición más tardía en las féminas, no es motivo de descuido.
Señaló que en México, se presentan los infartos en edad más joven, alrededor de los 40 años, cuando el promedio mundial es arriba de los 50 años. No olvidar que el país es top3 mundial en obesidad. Se requiere educación médica y comenzar a checarse desde los 30 años de edad. Se estima que un sobreviviente de un infarto llega a perder hasta 8 años de vida productiva. El gasto de un infartado llega hasta 180 mil pesos en sistemas privados de salud”.
