La seguridad y la salud laboral en México atraviesan un momento decisivo. En los últimos años, los incidentes en los centros de trabajo han aumentado de manera considerable, lo que afecta directamente la productividad y el bienestar de millones de empleados. Sólo en 2024, en nuestro país, más de 540,000 trabajadores sufrieron accidentes o enfermedades relacionadas con su labor, de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Ese mismo año, México actualizó por primera vez en medio siglo su lista de enfermedades laborales, sumó 88 nuevas condiciones, entre ellas el estrés severo, la depresión y ciertos tipos de cáncer. Esta reforma es un avance importante, pero también evidencia la urgencia de adoptar una cultura de prevención en las organizaciones.

A pesar de los cambios regulatorios, aún persisten grandes desafíos. Muchas empresas operan bajo una lógica reactiva frente a los accidentes y enfermedades, en lugar de apostar por la prevención. Según la UNAM, actualmente existen alrededor de 13,000 médicos en el sector privado, pero menos de 1,000 cuentan con formación especializada en medicina del trabajo, lo que limita la capacidad de diagnóstico y atención oportuna.

Con una amplia trayectoria en servicios especializados, Grupo EULEN ha identificado que el mayor desafío no es únicamente cumplir con lo que dicta la Ley Federal del Trabajo, sino traducir esas obligaciones en acciones preventivas y sostenibles. Desde la instalación de consultorios equipados hasta la capacitación del personal en primeros auxilios y la implementación de campañas de salud laboral, la compañía ha acompañado a distintas empresas a convertir los requisitos legales en verdaderas prácticas de cuidado.

En este sentido, la Ley Federal del Trabajo (LFT) establece que las empresas deben garantizar condiciones mínimas de salud ocupacional. El Artículo 504 señala la obligación de contar con personal y recursos para primeros auxilios, además de servicios médicos en plantillas mayores a los 100 empleados, y que van de manera proporcional desde enfermería hasta un hospital interno o convenios con instituciones cercanas para asegurar atención inmediata.

El incumplimiento de estas disposiciones puede derivar en sanciones que van desde 50 hasta 2,500 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), de acuerdo con la gravedad de la infracción. Además, el Reglamento Federal de Seguridad e Higiene y Medio Ambiente de Trabajo obliga a los empleadores a realizar exámenes médicos de ingreso y periódicos para los trabajadores expuestos a riesgos físicos, químicos, biológicos o psicosociales, así como a establecer medidas preventivas y correctivas que protejan su salud física y mental.

“Desde la perspectiva de Grupo EULEN México, la salud de los trabajadores es el motor de la productividad y la sostenibilidad de las empresas. Nuestro compromiso es acompañar a las organizaciones para que cumplan con la ley, pero, sobre todo, para que protejan lo más valioso: a su gente. Al adoptar estas prácticas, las empresas no solo evitan sanciones, sino que contribuyen a crear entornos laborales más seguros, humanos y productivos”, señaló Óscar García Zato, director general de Grupo EULEN México.

Garantizar la seguridad y la salud en los centros de trabajo es también una forma de dignificar el empleo en México. La protección médica ocupacional debe entenderse como un derecho básico que salvaguarda la vida y bienestar de los trabajadores y sus familias. En este escenario, el compromiso de las empresas con la salud ocupacional no es solo un requisito legal, sino un principio de responsabilidad corporativa. Apostar por la prevención y el cuidado médico en el trabajo es apostar por la continuidad, la estabilidad y el futuro de las organizaciones.

 

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