Rodolfo Lacy, titular de la Dirección de Medio Ambiente, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), señaló que el impacto diferencial del cambio climático en poblaciones vulnerables conlleva a establecer políticas diversas y que no deben ser minimizadas.
En el informe “Quien Asume los costos, abordando las desigualdades derivadas del cambio y la gestión climática”, de la UNESCO, señala que México ya vive una época post Acuerdo de Paris, pues la nación señala que se tiene un alza de temperatura de 1.7 grados Celsius arriba de lo acordado a nivel global.
Un ejemplo son los fenómenos climáticos extremos que se viven en México, son las inundaciones en el sur y centro mexicano y sequías en el norte de la nación. La nueva normalidad necesita de infraestructura adaptada, proyectos de descarbonizar, electromovilidad, energía renovable, edificios verdes, soluciones basadas en la naturaleza, sistema de alerta temprana, entre otras.
Igualmente se debe poner énfasis en políticas como son los impuestos al carbón, atención de género, economía circular, regular emisiones, finanzas verdes y eliminar combustibles fósiles, mayormente.
Añadió que dicha investigación creó un Índice de Exposición al Cambio Climático y de Vulnerabilidad Social, con perspectiva al 2060, señalando que temas de salud, riqueza, género, agricultura y sociedad; en donde México está a media tabla en impactos, con mayores riesgos como son los huracanes, inundaciones, y sequías extremas.
Detalló que la transición energética conlleva a nuevas formas de salir adelante y generación de riqueza, tiene sus consecuencias en la eliminación de ciertas industrias y empleos que comienzan a desaparecer y que acrecienta la vulnerabilidad laboral.
Lo cual deriva en analizar de amplia manera el fomentar la innovación para los nuevos sectores tecnológicos, no apostará a solo la materia prima, impulsó a la educación; siendo esencial el evitar las deudas públicas.
Indicó que los esquemas de relocalizar industrias y la transición a tecnologías de futuro en Querétaro y entidades industriales conlleva a priorizar la producción local. Pero debe pensarse en evolucionar y hacer híbridos para el desarrollo económico e industrial, sin que la pérdida de empleos sea grave.
Indicó que ya se debe impulsar una mejor transición para evitar una caída masiva de empleos y frenar el desarrollo industrial, que debe ser esencial para el futuro climático.
Cabe mencionar que en preparación a futuro, la Secretaría de Trabajo de Querétaro anunció la próxima implementación de inteligencia artificial en una nueva plataforma digital para mejorar la vinculación laboral entre empresas y buscadores de empleo.
Un ejemplo de los temas humanos y laborales a considerar a futuro en Querétaro es la disponibilidad de agua dulce es cada vez más limitada debido al cambio climático, el crecimiento urbano descontrolado y la mala gestión de los recursos hídricos, pues la entidad se ubica dentro de las cuencas del río Pánuco y del río Lerma-Chapala, que enfrenta un desafío crucial en su sostenibilidad hídrica.
Mientras que a nivel global, se estima que 765 millones de personas al 2040 estarán expuestas a empleos con climas extremos que dañarán su salud y productividad. En este caso, México, se ubica en el segundo grupo de naciones en esta categoría de riesgo.
En uso de la Inteligencia Artificial provoca un uso excesivo de energía y transmutación de datos; un ejemplo es que provocará un aumento del consumo de 2 por ciento de electricidad a nivel global.
A nivel global se estima que al año 2050, en el mundo, unos 239 millones de personas deberán migrar por pobreza y clima extremo. Aunado a que serán más de 2,500 millones de individuos enfrentarán un clima extremo en sus naciones.
Por ello, el cambio climático es abordarlo con visiones diferenciadas y garantizar que las políticas y respuestas sean diversas, aunado a completar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), siendo esencial el sacar de la pobreza a 50 millones de mexicanos. Lo cual, se consigue con empleo y no solo regalando dinero.
“No es solo endeudarse en comprar tecnologías chinas o estadounidenses, actualizar las industrias y no vender productos que son inviables a futuro, transferencia tecnológica a nivel local, priorizar enfoques de sostenibilidad y priorizar cadenas de bajo carbón”.
