Jarritos, la bebida mexicana más emblemática y colorida, cumple 75 años de llevar alegría a las mesas del mundo, y Puerto Rico es uno de los escenarios donde su legado brilla con más fuerza. Desde su llegada en 2005, Jarritos no solo refresca a los boricuas: ha construido un puente cultural entre México y la Isla del Encanto.
La llegada de Jarritos a Puerto Rico es también la historia de quienes creyeron en el potencial de la marca fuera de México. Entre ellos destaca César Arroyo, empresario mexicano y fundador de CoMex PR, la compañía encargada de introducir y distribuir productos mexicanos en la Isla. Gracias a su trabajo constante, Jarritos pasó de estar en restaurantes locales a formar parte de los estantes de las principales cadenas de supermercados. Hoy, se consumen más de 1.3 millones de botellas al año en Puerto Rico, reflejo del vínculo que la marca ha construido con los consumidores boricuas.
“Puerto Rico me recibió con los brazos abiertos, y ha sido un honor ver cómo Jarritos se ha convertido en parte de la mesa y de los momentos especiales de tantas familias. Para mí, cada botella representa un puente cultural entre México y Puerto Rico, un vínculo de sabor, tradición y cariño que nos une cada día más”, afirma Arroyo.
Hoy, Jarritos no solo acompaña tacos y platillos mexicanos, sino que es parte de la mesa boricua junto a mofongo, lechón asado y tostones. Cada botella celebra la amistad de dos culturas unidas por el sabor, el color y la tradición.
UNA CELEBRACIÓN CON SABOR Y ARTE
Para conmemorar este 75 aniversario, Jarritos presentó una exposición fotográfica en el icónico Hotel Rumbao de San Juan, durante los meses de agosto y septiembre. La muestra reune imágenes de Jarritos en escenarios emblemáticos de la capital puertorriqueña, reflejando cómo la bebida se ha integrado de manera natural en la vida y la identidad local.
El Hotel Rumbao, en el corazón del Viejo San Juan, es reconocido por ser punto de encuentro de viajeros y locales, así como por su papel en la escena cultural de la ciudad. La exhibición ofrecerá a visitantes y residentes una experiencia visual que celebra la hermandad entre México y Puerto Rico a través de una de las marcas más queridas de bebidas.
ORGULLO MEXICANO, PASIÓN PUERTORRIQUEÑA
Con esta celebración, Jarritos reafirma su papel como embajador global de la cultura mexicana, y reconoce el esfuerzo de César Arroyo y su equipo por consolidar la marca en la Isla. Gracias a esta labor, Jarritos es hoy sinónimo de alegría, tradición y sabor, uniendo generaciones y culturas en cada sorbo.
