La organización CoRe, Ciudades Vivibles y Amables, dio a conocer el estudio nacional “Hacer posible la Vivienda Asequible”, donde se analizan cinco modelos de vivienda, así como brindar consejos al sector público en la edificación de casas.
Otra de las líneas de estudio que presenta este proyecto, es la necesidad de que la vivienda asequible esté diseñada con perspectiva de género y tenga consideración de la diversidad de personas que pueden habitarla, poniendo sobre la mesa ejemplos como la vivienda colaborativa, donde se busca el cuidado colectivo y la autonomía por medio de modelos de autogestión y apoyo mutuo.
Este estudio da paso también a una serie de recomendaciones para impulsar la implementación de dichos modelos, además de propuestas puntuales con el propósito de promover la inclusión en las políticas públicas de vivienda en México, que fomenten la asequibilidad, accesibilidad, sostenibilidad e inclusión de la vivienda.
Adrián Labastida, autor del documento y arquitecto con estudios de urbanismo, indicó que, la vivienda es un derecho humano que ayuda a tener mejor salud y empleo. Aunque se tienen muchos pendientes en este ámbito.
Buscamos de mostrar que los nuevos modelos familiares de pareja, de individuo solo, de solo adultos mayores, con mascotas, etc., que rompe en cuadro tradicional de familias, requieren de viviendas diferentes a lo tradicional.
Aspecto que estimamos funcionara de manera adecuada en urbes emergentes como Querétaro, Puebla o Morelos, pero también en el valle de México. “En estas ciudades se tiene una alta demanda de suelo, como encarecimiento de casas, etc., y con la llegada de personas que se van a vivir en Querétaro u otros, deriva en analizar los nuevos modelos de vivienda asequible”.
Dijo que “los nuevos paradigmas de composición de una familia modifica el tipo de vivienda que se requiere tener o desarrollar en las ciudades. Tenemos que reconocer la nueva pluralidad familiar y se tiene que reflejar en una nueva oferta de casas”.
En México se tiene una grave problemática como son los subsidios así como los conflictos ambientales. Las tendencias que deben ser consideradas a futuro son considerar el envejecimiento poblacional, el menor tamaño del hogar, aumento de hogares con una mujer a la cabeza, etc., que cambian la tradicional visión de cómo apoyar el acceso a un hogar para los nuevos modelos de familia.
Detalló que la realidad exige una nueva forma de atención a las personas, pues no todo mundo vive con pareja e hijos, o que esa sea su aspiración de vida. Situación que se refleja en los programas federales de vivienda que prioriza a modelos de familias vulnerables.
“El sector de acceso a una vivienda, es un problema muy caro y los recursos económicos no alcanzan, lo que hace prioritario que el gobierno participe. Lo cual, deriva en que las casas de inmobiliarias estén muy caras y sean impagables para los trabajadores.
En materia de la carestía del suelo en zonas céntricas, se busca atacar el déficit con edificios céntricos que traen diversos problemas. “Pero no debe provocar conflictos entre sectores sociales, sino aplicar soluciones de vivienda conforme a cada individuo”.
Señaló que la vivienda asequible, es aquella que es adquirida por estratos medios de la sociedad, pero que tiene diversos problemas, pues más del 50 por ciento de la población trabaja en la informalidad y no es sujeto de apoyo de programas de vivienda.
Por ello, los nuevos modelos deben observarse estos nuevos esquemas de vivienda como son las rentas sociales, donde los gobiernos se vuelve un intermediario con dueños de vivienda no usada y asegurando que se pagarán las rentas, interviene para brindar ese hogar a un tercero, que pagara menos recurso económico.
Un tema que es muy escasos en el país, son las cooperativas de vivienda, que sólo existen casos aislados en Ciudad de México y Estado de México. Se debe ampliar la visión de los modelos contemporáneos de acceso a los inmuebles.
El Indicador Banorte de Precios de Vivienda (INBAPREVI), señala que el estado de Querétaro, durante el mes de julio 2025 los precios de vivienda en la entidad presentaron un incremento anual de 5.4 por ciento. Dicho aumento superó la variación de 3.8 por ciento registrada a nivel nacional.
La oferta de inmuebles queretanos se concentró en vivienda nueva (42.4 por ciento) y en los estratos de 1-5 y 5-10 años (22 y 15.2 por ciento, respectivamente). Destaca la menor participación que tienen las ventas de vivienda en construcción o con más de 20 años.
En el Estado, el precio de metro cuadrado de una nueva casa es de 25,709 pesos, una vivienda de 5 a 10 años de existencia tiene un precio de 23,199 pesos por metro cuadrado y de 20 a 50 años de antigüedad el costo baja a 21,316 pesos.
Por su parte, Jorge Ortiz, maestro de Urbanismo y coautor del documento, señaló que, la vivienda en el país tiene ciertas características como son la copropiedad, cesión de uso, resisten al mercado, son inclusivas, gobernanza, esquemas financieros, planeación urbana, sostenibilidad, etc.
Entre los desafíos del sector, detalla es la falta de participación oficial en el adecuado otorgamiento de los servicios urbanos, Por ello, las recientes tener políticas público-privado, edificar vivienda adecuada, impulsar la vivienda inclusiva, son parte de la solución del déficit de nuevas construcciones en la nación.
