A más de cinco años del inicio de la pandemia, miles de personas en México siguen enfrentando secuelas graves en su salud respiratoria. Una de las más preocupantes es la fibrosis pulmonar post-COVID, una condición caracterizada por el endurecimiento y cicatrización del tejido pulmonar que dificulta el intercambio de oxígeno y reduce la capacidad física.

Según la Organización Mundial de Salud, haber tenido COVID-19 eleva hasta en 80 por ciento el riesgo de fibrosis pulmonar, y lo multiplica por nueve en casos graves. Especialistas de la clínica Cerebro destacan que iniciar rehabilitación temprana es clave, pues entre el 20 y el 30 por ciento de quienes superan neumonía moderada o grave desarrollan cambios fibrosos en los meses siguientes.

“En la clínica, recibimos cada vez más pacientes diagnosticados con fibrosis pulmonar posterior a COVID-19 que, a pesar de haber sido dados de alta médicamente, siguen presentando limitaciones severas para realizar actividades cotidianas. Es por esto que, a pesar de no haber sufrido síntomas intensos, pueden quedar secuelas, mismas que es importante sean tratadas a tiempo para evitar problemas de salud más adelante”, afirmó el Dr. Arturo Pichardo, médico cirujano especialista en rehabilitación.

La fibrosis pulmonar post-COVID no solo provoca falta de aire y fatiga extrema, sino que también impacta el bienestar emocional y la independencia de quienes la padecen. La recuperación sin tratamiento especializado es limitada, ya que el daño pulmonar requiere de terapias específicas para mantener y mejorar la capacidad funcional, prevenir el avance de la enfermedad y optimizar la calidad de vida.

En México, la atención a esta secuela es escasa y muchas veces fragmentada. No todos los pacientes reciben un plan de rehabilitación pulmonar tras el diagnóstico, y la mayoría desconoce que existen programas clínicos que pueden ayudar a controlar los síntomas y retrasar el deterioro.

“La rehabilitación pulmonar para pacientes con fibrosis es clave: combina ejercicios supervisados, técnicas para mejorar la eficiencia respiratoria y estrategias para fortalecer la musculatura torácica. Con ello, logramos que los pacientes recuperen movilidad, reduzcan la fatiga y mejoren su oxigenación”, añadió.

La falta de protocolos estandarizados y de especialistas en todos los centros de salud dificulta que muchos pacientes accedan a un tratamiento oportuno. Se ha documentado que la atención integral, que incluye fisioterapia respiratoria, fortalecimiento muscular y apoyo psicológico, puede favorecer la recuperación funcional en casos de fibrosis pulmonar post-COVID.

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