El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una alerta de viaje para México que incluye un riesgo de terrorismo en 30 entidades federativas, una medida basada en la clasificación de ciertos grupos como organizaciones terroristas. Esta decisión ha generado inquietud ante las interpretaciones erróneas que podrían afectar el turismo.

Por ello la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX)  y el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) consideran que la inclusión del término “terrorismo” en esta alerta no refleja con precisión la situación de la mayoría de los estados mexicanos. Si bien se reconoce que en diversas regiones persisten retos significativos en materia de seguridad. Tal narrativa podría influir de manera directa en las decisiones de viaje turístico.

El impacto económico de una alerta de este tipo no puede minimizarse. Esta alerta podría desincentivar la llegada de turistas internacionales y afectar a la economía, ya que el turismo representa un pilar estratégico para el desarrollo del país. En 2023, de acuerdo con INEGI, el Producto Interno Bruto (PIB) turístico alcanzó 2.5 billones de pesos, equivalente al 8.6 por ciento del PIB nacional, con un crecimiento real de 4.4 por ciento frente al año anterior.

El dinamismo del sector es evidente: según datos del INEGI, en junio de 2025 ingresaron a México 11.5 por ciento más visitantes internacionales respecto al mismo mes del año anterior. Además, durante el primer semestre del año, ingresaron al país 23.4 millones de turistas internacionales, cifra 7.3 por ciento superior a la registrada en el mismo periodo de 2024 y 6.2 por cientopor encima de la alcanzada en 2019.

Sin embargo, se observan señales de desaceleración en la llegada de turistas internacionales por vía aérea, que registró una disminución de 2.9 por ciento en el primer semestre de este año comparado con el mismo periodo de 2024.

Es fundamental que las autoridades turísticas implementen de inmediato una estrategia coordinada de comunicación y relaciones públicas para contrarrestar los efectos de esta alerta. Esta respuesta debe transmitir con claridad que los destinos turísticos de nuestro país son seguros y están libres de amenazas terroristas en el sentido internacional del término.

A la par, urge reforzar las acciones para garantizar la seguridad de residentes y visitantes, mediante operativos coordinados, inversión en infraestructura de vigilancia y fortalecimiento del Estado de Derecho.

El turismo debe ser considerado una actividad prioritaria del Estado, no únicamente por su peso económico, sino por su capacidad para detonar el desarrollo regional y generar oportunidades de empleo formal.

 

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