El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que corresponden al segundo trimestre de 2025, detallando que la zona urbana de Querétaro capital se ubica en el 22 sitio nacional, con un 46.2 por ciento de la población que se siente insegura; una alza en la cifra a diferencia del primer trimestre del 2025, que fue de 39.8 por ciento.
En materia de personas en Querétaro que presenciaron un hecho delictivo se tuvo un 37.5 por ciento gente que experimentó un hecho violento o enfrentamiento en un área pública, una reducción de casi un punto porcentual del primer trimestre del año, donde se registró un 38..4 por ciento. Este porcentaje, ubica a la entidad como el sitio 69 a nivel país.
Entre los otros parámetros donde se señala aspectos de seguridad pública, para los adultos mayores de 18 años, que residen en Querétaro, se explica que el porcentaje de hogares, donde alguno de sus miembros fue objeto de un delito, se alcanzó un porcentaje de 28 por ciento; que le coloca en el lugar 49 de urbes con dicha situación.
El estudio señala que las ciudades donde la población percibió más inseguridad fueron: Culiacán Rosales (90.8 por ciento), Ecatepec de Morelos (90.7 por ciento), Uruapan (89.5 por ciento), Tapachula (88.1 por ciento) y Ciudad Obregón (88.0 por ciento).
En contraste, las áreas urbanas con menores porcentajes de percepción de inseguridad fueron: San Pedro Garza García, con 11.0; Piedras Negras, con 16.9; Benito Juárez, con 22.0; Saltillo, con 23.5 y Puerto Vallarta, con 27.3 por ciento.
A nivel nacional, en junio de 2025, 63.2 por ciento de la población de 18 años y más, residente en 91 áreas urbanas de interés, consideró que era inseguro vivir en su ciudad. Lo anterior representa un cambio estadísticamente significativo en comparación con marzo (61.9 por ciento) de 2025 y junio (59.4 por ciento) de 2024.
También se detalla que en junio de 2025, 68.5 por ciento de las mujeres y 56.7 por ciento de los hombres consideraron que vivir en su ciudad era inseguro.
En cuanto a la percepción de inseguridad en espacios físicos específicos, 72.2 por ciento de la población manifestó sentirse insegura en los cajeros automáticos localizados en la vía pública; 65.0 por ciento, en el transporte público; 63.7 por ciento, en la calle y 57.9 por ciento, en la carretera.
En junio de 2025, de la población de 18 años y más, residente en las áreas urbanas de interés, 32.5 por ciento consideró que, en los próximos 12 meses, la situación de la delincuencia e inseguridad en su ciudad seguirá igual de mal; mientras que 25.4 por ciento de la población refirió que la situación empeorará. En contraste, 16.1 por ciento de la población mencionada dijo que la situación de la delincuencia e inseguridad en su área urbana seguirá igual de bien y 25.1 por ciento manifestó que mejorará.
La ENSU del segundo trimestre de 2025, de la población que mencionó haber visto o escuchado conductas delictivas o antisociales en los alrededores de su vivienda, el primer lugar lo tuvo el consumo de alcohol en las calles, con 59.9 por ciento; el segundo lugar fueron los robos o asaltos, con 50.1 por ciento; el tercer lugar figuró la venta o consumo de drogas, al alcanzar 41.1 por ciento; en cuarto lugar lo ocupó vandalismo en las viviendas o negocios, con 40.6 por ciento, seguido por disparos frecuentes con armas, con 37.7 por ciento.
Los porcentajes más altos de conflictos o enfrentamientos correspondieron a demarcaciones territoriales de Ciudad de México: Álvaro Obregón (62.9 por ciento), La Magdalena Contreras (62.4 por ciento), y Coyoacán (61.8 por ciento). Mientras que las áreas urbanas que reportaron los menores porcentajes de conflictos o enfrentamientos fueron: Ciudad Obregón (7.6 por ciento), Tapachula (11.8 por ciento) y Fresnillo (12.3 por ciento).
En el segundo trimestre de 2025, 42.7 por ciento de la población de 18 años y más, residente en las áreas urbanas de interés, manifestó que modificó sus hábitos respecto a llevar cosas de valor, como joyas, dinero o tarjetas de crédito, por temor a sufrir algún delito. Además, 42.4 por ciento modificó rutinas en cuanto a permitir que las(os) menores que viven en el hogar salgan solas(os). Por su parte, 38.0 por ciento reconoció haber cambiado hábitos en cuanto a caminar de noche en alrededores de su vivienda y 24.7 por ciento, en cuanto a visitar parientes o amigas(os).
