El más reciente estudio de Ipsos “Monitor de Inteligencia Artificial” revela la relación humana con la inteligencia artificial (IA) es cordial, pues la percepción de las personas sobre las herramientas, usos y el futuro del mundo con la aplicación de la IA es emocionante, superior al porcentaje que tiene cierto nerviosismo.
A nivel mundial, el entusiasmo y la preocupación por la IA están divididas casi de manera equitativa: el 52 por ciento expresa entusiasmo por los productos y servicios impulsados por IA. En México, el 65 por ciento respondió sentirse emocionado con los productos y servicios que utilizan IA.
En promedio, un poco más de la mitad en el mundo (54 por ciento) confía en que los gobiernos regularán la IA de manera responsable, mientras que el 48 por ciento confía en que las empresas protegerán sus datos al usar IA. Los datos sobre la confianza gubernamental en México son similares, el 67 por ciento confía en que el gobierno regulará la IA de manera responsable, mientras que el 59 por ciento confía en las empresas y su protección de datos personales (en contraste, solo el 31 por ciento en Estados Unidos confía en su gobierno).
Los datos del estudio también revela que el 75 por ciento de los mexicanos afirma tener un buen entendimiento de la IA, mientras que el 63 por ciento identifica con claridad los productos y servicios que la utilizan. Esta familiaridad se refleja en una percepción mayormente positiva, 7 de cada 10 mexicanos consideran que la IA ofrece más beneficios que desventajas.
A nivel personal, los entrevistados en 30 países son optimistas sobre el impacto de la IA en sus propios empleos: el 38 por ciento anticipa mejoras, frente al 16 por ciento que espera un impacto negativo. En México, el 47 por ciento considera que sus empleos mejorarán. En este ámbito, en México, la expectativa es de transformación más que de reemplazo, ya que solo el 13 por ciento teme perder su empleo a causa de la IA, mientras que el 25 por ciento anticipa cambios significativos en su trabajo en los próximos cinco años y un 43 por ciento espera ajustes moderados.
En los próximos 3 a 5 años, los mexicanos también confían en que la IA transformará positivamente distintos aspectos de su vida: el 39% prevé una mejora en la calidad de la información en internet, el 45 por ciento espera avances en el mercado laboral y el 43 por ciento visualiza un impacto favorable en la economía del país.
El estudio también analizó las actitudes públicas hacia aplicaciones específicas de la IA. Si bien las personas anticipan que la IA será ampliamente utilizada en tareas que van desde búsquedas en línea (79 por ciento lo considera probable) hasta la creación de contenido publicitario, muestran incomodidad con su uso para generar anuncios políticos, redactar noticias, filtrar candidatos laborales y crear desinformación. La mayoría prefiere contenido creado por humanos especialmente en noticias, películas y fotografía.
Los hallazgos sugieren que, aunque el público reconoce los beneficios potenciales de la IA, existen preocupaciones significativas sobre su impacto en los empleos, la integridad de la información y la confianza social que deben ser abordadas. Las marcas y los responsables políticos deben priorizar la transparencia, las consideraciones éticas y una comunicación clara para navegar con éxito el complejo panorama de la adopción de la IA.
