La Universidad del Bienestar Benito Juárez, el Tecnológico Nacional de México (TecNM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) figuran entre las instituciones peor evaluadas en cultura y artes, según el Informe 2024 del Observatorio Iberoamericano de Cultura y Educación Superior (OICES), con sede en Buenos Aires y apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

El estudio analizó a más de 50 universidades públicas de América Latina, considerando indicadores como infraestructura cultural, oferta artística, participación estudiantil, pertinencia temática y vinculación con el entorno.

Las Universidades del Bienestar Benito Juárez fueron calificadas con un desempeño nulo o marginal en materia cultural, sin personal especializado ni líneas de trabajo formales. Las actividades culturales, cuando existen, dependen de iniciativas espontáneas sin respaldo institucional.

El Tecnológico Nacional de México, pese a contar con una matrícula amplia y presencia nacional, carece de una política cultural articulada. Su Dirección de Difusión Cultural no ha logrado establecer una agenda común entre campus ni garantizar acceso equitativo a actividades artísticas y patrimoniales. Las acciones están desconectadas entre sí y no responden a una visión formativa.

En el caso de la Universidad Autónoma Metropolitana, el informe es especialmente crítico: la Coordinación General de Difusión, responsable de la política cultural, ofrece una programación pobre, poco pertinente y con bajo impacto en la comunidad universitaria. Se menciona que muchos eventos se realizan con baja o nula asistencia, que los contenidos no conectan con los intereses de estudiantes y académicos, su producción editorial es pobre, y que existe una falta de evaluación crítica sobre la oferta cultural actual.

“Las universidades tienen el deber de ofrecer cultura viva, provocadora, incluyente y formativa. No basta con llenar calendarios; se trata de generar sentido y comunidad”, señala el informe.

En contraste, el informe destaca buenas prácticas de instituciones como la Universidad Veracruzana, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Guadalajara, que cuenta con compañías artísticas consolidadas, festivales de alto impacto, redes comunitarias y una política cultural transversal alineada a los planes educativos y sociales de la región.

El OICES concluye que el fomento a la cultura y las artes debe ser considerado un indicador clave del compromiso público de las universidades, tanto en su dimensión académica como en su responsabilidad social.

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