El nuevo Observatorio de Trabajo Digno – OTD que presentó la organización civil Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y Data Cívica señala que tras la pandemia de hace 4 años, sigue en aumento la cantidad de mexicanos que pese a tener empleo no ganan lo suficiente para una vida digna.
Se estima que en México al menos 40 millones de personas carecen de trabajo digno, ganando salarios de pobreza y/o sin acceso a servicios de salud y demás protecciones del seguro social, y 21.5 millones más están excluidas de su derecho al trabajo adecuado.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, en el primer trimestre de este año (2025 – I), presentados por el Observatorio de
Trabajo Digno – OTD, las personas que trabajan y ganan salarios de pobreza, insuficientes para adquirir dos canastas básicas al mes, suman 32.9 millones, que representa 67 por ciento de la población ocupada.
En el mismo periodo del 2020, justo antes del inicio de la pandemia, en esta situación estaban 30.4 millones de personas, que en ese entonces eran 62% de la población ocupada.
Tener salarios insuficientes no es la única carencia que afrontaron las personas que trabajan. Pues sin seguridad social son 35.1 millones, 60 por ciento de la población ocupada; cuando antes de la pandemia eran 34.2 millones, que en ese entonces eran 62 por ciento de la población ocupada.
El documento presentado subraya que quienes trabajan en empleos sin contrato estable son 18.6 millones, contra 18.9 millones en esa situación hace cinco años, una disminución mínima. Y sin afiliación sindical ahora son 33.1 millones, contra 30.9 millones del 2020, un indicador prácticamente estancado en 86 y 87 por ciento de la población ocupada, respectivamente.
La exclusión afecta a 21.5 millones de personas. Un indicador relevante -nuevo en el OTD- es el de la exclusión por labores de cuidado en el hogar sin remuneración, que en el primer trimestre de este año afecta a 14.8 millones de personas, de las cuales 14 millones son mujeres.
El dato en donde hay una leve disminución es el de desempleo completo; es decir el que incluye tanto a las personas desocupadas como a las disponibles, que en el 2020 eran 7.7 millones de personas, frente a las 6.7 millones actuales.
