La mitad de las compañías en México (52 por ciento) y Centroamérica (50 por ciento) coinciden en que el rezago en innovación y transformación digital es el principal riesgo a enfrentar a largo plazo, es decir, durante los próximos dos o tres años. Así lo revela el estudio Riesgos en México y Centroamérica 2025. Gestión estratégica y resiliencia ante un entorno global desafiante de la firma financiera KPMG México.

En cuanto a los riesgos a corto plazo (en los próximos doce meses), las empresas en México destacan los cambios en el entorno geopolítico actual (75 por ciento), la imposición de aranceles a importaciones del exterior (75 por ciento), así como la inseguridad y la falta de Estado de derecho (69 por ciento). Por su parte, en Centroamérica, las organizaciones señalan los ciberataques (73 por ciento), los cambios en el entorno geopolítico actual (70 por ciento) y el riesgo de ser víctima de fraudes y robos (70 por ciento).

Por otro lado, en cuanto a los aspectos ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG), las compañías en México y Centroamérica identificaron la seguridad y salud de los colaboradores (62 y 46 por ciento, respectivamente), los eventos climáticos extremos (31 y 43 por ciento) y contar con una cadena de suministro sostenible (29 y 26 por ciento) como los riesgos más relevantes a afrontar.

En cuanto a los escenarios con mayor probabilidad de materialización, las organizaciones en México y Centroamérica prevén repercusiones como la pérdida de clientes (54 y 71 por ciento respectivamente) y la reconfiguración del modelo de negocio (42 y 47 por ciento). De manera particular, la reducción o suspensión de inversiones de capital (40 por ciento) preocupa a las compañías en México, mientras que los ajustes relevantes en la estructura organizacional (41 por ciento) constituye un tema de interés en Centroamérica.

Al respecto, como medidas de mitigación, las organizaciones en México consideran la implementación de programas de capacitación (51 por ciento), la definición de un plan de gestión con escenarios alternos para riesgos con alta probabilidad de materialización (38 por ciento) y el desarrollo de políticas y procedimientos internos más robustos (37 por ciento). En Centroamérica, estas acciones consisten en el desarrollo de políticas y procedimientos internos más robustos (51 por ciento), la definición de un plan de gestión con escenarios alternos para riesgos con alta probabilidad de materialización (47 por ciento) y el desarrollo o fortalecimiento del plan de continuidad del negocio (39 por ciento).

“Las empresas son más conscientes de la necesidad de elevar su nivel de resiliencia frente a un panorama geopolítico, ambiental y social cada vez más retador. En este sentido, la gestión integral de riesgos es fundamental para anticipar posibles eventos y situaciones que permitan adaptar los modelos de operación para desarrollar ventajas competitivas”, señala Juan Carlos Resendiz, socio líder de Asesoría en Gobierno Corporativo, Riesgo y Cumplimiento de KPMG México.

Lo cierto es que, para lograr una gestión de riesgos eficiente, las herramientas tecnológicas son esenciales, ya que permiten automatizar determinadas actividades, optimizar tareas repetitivas y analizar grandes volúmenes de información. No obstante, las organizaciones aún no logran concretar su implementación, pues 39 por ciento en México y 29 por ciento en Centroamérica actualmente no utilizan habilitadores tecnológicos, aunque planean invertir en ellos a futuro.

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