Aunque la Ciudad de México posee cientos de áreas verdes, desafortunadamente, miles de árboles presentan afectaciones físicas y biológicas ocasionadas por la presencia de plagas y enfermedades, infraestructura e inmuebles, reforestaciones mal ejecutadas y la falta de mantenimiento, indica la Secretaría de Medio Ambiente.
En muchos casos, para evitar que la plaga o enfermedad se contagie a otros árboles, las autoridades competentes deciden talar los árboles que tengan una afectación. Pero las organizaciones de la sociedad civil que se dedican a la preservación del medioambiente consideran que no necesariamente la tala es la mejor solución.
En el contexto del Día Mundial del Árbol, que se celebra cada 28 de junio, es importante saber que los árboles urbanos proporcionan múltiples beneficios para las ciudades y sus habitantes, por lo que es indispensable cuidarlos y protegerlos, recomienda la ONU.
Esta organización internacional indica que contribuyen a hacer que las ciudades sean socioeconómica y ambientalmente más sostenibles en más de siete formas. Entre ellas, aumentan la biodiversidad urbana. Un árbol maduro puede absorber hasta 150 kilos de gases contaminantes por año, su ubicación estratégica puede ayudar a enfriar el aire entre 2 y 8 grados centígrados, regulan el flujo de agua y aumentan el valor de las propiedades en un 20 %.
Sin embargo, parece que esto no está siendo interiorizado por las autoridades de la capital mexicana, que continúan eliminando árboles cuando su salud no es óptima.
Es el caso del “Señor Hule”, un árbol de aproximadamente 70 años ubicado en la calle Adolfo Prieto número 708. Este ejemplar es para los vecinos de la colonia Del Valle “un símbolo de vida, historia y comunidad”. Lamentablemente, recientemente se enfermó debido a un gusano barrenador y un hongo. Hoy, su permanencia está en peligro.
“A pesar de que existen tratamientos para salvarlo, la alcaldía y la PAOT (Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial) han optado por la solución más fácil: cortarlo. Empresas externas han sido contratadas para eliminarlo sin considerar que este árbol aún puede sanar con el cuidado adecuado”, asegura Karen Elena Berbeyer Villanueva, quien creó juntos a sus vecinos y vecinas una colecta solidaria a través de GoFundMe, la plataforma de recaudaciones en la que más personas confían, para tratar de salvar al Señor Hule.
Los vecinos y vecinas lograron reunir más de 10 mil que usarán para “no dejarlo morir” porque creen que con el apoyo de un jardinero especializado, un biólogo y mucho trabajo podrá salvarse y permitir que siga en pie para las generaciones futuras.
