/COMUNICAE/

Después de Sao Paulo y Bogotá, Ciudad de México es la tercera metrópoli latinoamericana con más kilómetros de ciclovías. Guadalajara aparece también en la undécima posición del ránking de ciudades latinoamericanas con más kilómetros de rutas pedaleables. La apuesta por la bicicleta en entornos urbanos es ya una tendencia común en la mayoría de ciudades de la región, las cuales aumentan año a año sus redes de ciclovías urbanas

En un mundo cada vez más consciente de la necesidad de un transporte sostenible y amigable con el medio ambiente, la bicicleta se ha convertido en una opción cada vez más popular en las ciudades de América Latina. Por este motivo, ApuestaMéxico, la web más confiable de noticias sobre juegos de azar en línea, los mejores bonos e información legal sobre apuestas deportivas en México, ha llevado un análisis para conocer cuáles son las ciudades latinoamericanas con mayor número de kilómetros de ciclovías

Según los datos recogidos por organismos oficiales en cada uno de estos países, ciudades como Bogotá, Ciudad de México, Santiago de Chile y Buenos Aires han liderado el camino en la implementación de extensas redes de ciclovías, fomentando el uso de la bicicleta como medio de transporte diario y transformando sus calles en espacios más seguros y agradables para los ciclistas.

El ranking de las 20 ciudades latinoamericanas con mayor cantidad de kilómetros de ciclovías, explora sus iniciativas, retos y el impacto positivo que estas infraestructuras han tenido en la vida de sus habitantes.

1. São Paulo: Ciclovías en la megaciudad
La ciudad más grande de Brasil, São Paulo, tiene una red de ciclovías que alcanza los 731 kilómetros. El gobierno local ha implementado planes para expandir la red y conectar diferentes barrios de la ciudad, buscando reducir la dependencia del automóvil y promover un transporte más sostenible. Están en construcción otros 148 kilómetros. Con estas cifras (731+148), la ciudad tendría cerca de 879 kilómetros de vías ciclistas y podría llegar a 1.130 kilómetros. El Plan Meta 2021-2024 describe en su objetivo número 43 la ampliación de la red de ciclovías de São Paulo en 300 km hasta completar 1.000 km de longitud.

2. Bogotá: Pionera en la región
Con más de 600 kilómetros de ciclovías, Bogotá se posiciona como la capital latinoamericana con la red de ciclovías más extensa. La ciudad ha implementado un ambicioso plan de movilidad sostenible que prioriza el uso de la bicicleta como medio de transporte, con iniciativas como el Ciclopaseo Dominical, que congrega a miles de ciclistas cada semana.

3. Ciudad de México: Pedaleando en la metrópolis
La Ciudad de México, con aproximadamente 580 kilómetros de ciclovías, no se queda atrás en su compromiso con la movilidad ciclista. El gobierno local ha impulsado iniciativas como «Ecobici», un sistema de bicicletas públicas que permite a los ciudadanos desplazarse de manera eficiente y económica por la ciudad.

4. Santiago de Chile: Un oasis para ciclistas
Santiago de Chile, con cerca de 500 kilómetros de ciclovías, se ha convertido en una ciudad cada vez más amigable con los ciclistas. La implementación de ciclovías segregadas y la creación de espacios públicos para el uso de la bicicleta han contribuido a este avance. Santiago está implementando una red de ciclovías en 5 etapas, las cuales estarán terminadas en 2025 con una red de kilómetros ciclables. 

5. Buenos Aires: Tango y bicicletas
La capital argentina, con más de 400 kilómetros de ciclovías, ha hecho énfasis en la construcción de ciclovías seguras y accesibles para todos los usuarios. La ciudad cuenta con ciclovías en las principales avenidas y parques, además de programas de educación vial y campañas para fomentar el uso de la bicicleta.

Más allá de las capitales
Es importante destacar que este ranking no se limita a las capitales latinoamericanas. Ciudades como Guadalajara (México), Medellín (Colombia), Curitiba (Brasil), o Cali (Colombia), también se encuentran entre las líderes en la implementación de ciclovías, demostrando que la cultura ciclista está en auge en toda la región.

Retos y desafíos
A pesar de los avances significativos, aún queda mucho por hacer para que las ciudades latinoamericanas sean verdaderamente amigables con los ciclistas. La falta de infraestructura adecuada, la seguridad vial y la educación vial son algunos de los principales retos que se enfrentan.

Un futuro prometedor
Sin embargo, el futuro para la movilidad ciclista en América Latina es prometedor. Cada vez más ciudades están reconociendo los beneficios de la bicicleta como medio de transporte y están invirtiendo en la creación de infraestructuras seguras y accesibles para los ciclistas.

La bicicleta no solo representa una alternativa sostenible al transporte motorizado, sino que también contribuye a mejorar la salud física y mental de las personas, reduce la contaminación del aire y crea espacios públicos más agradables y habitables.

Aquí se puede descubrir la lista completa de ciudades con más kilómetros de ciclovías.

Fuente Comunicae

Ir a la fuente
Author:

You missed

14.8 Millones de vidas iluminadas, pero más de 600 millones de personas aún viven en la oscuridad En el marco del Día Internacional de la Luz de la UNESCO, la Fundación Signify anunció que ha llevado acceso a iluminación sostenible a 14.8 millones de personas en el mundo desde 2017, impulsando proyectos que buscan transformar comunidades a través de acceso seguro y confiable a la luz. Sin embargo, el desafío global sigue siendo enorme. Actualmente, más de 600 millones de personas aún viven sin acceso adecuado a iluminación, una realidad que continúa limitando la seguridad, la educación, la atención médica y las oportunidades económicas de millones de comunidades. En México, la situación también refleja importantes retos de infraestructura básica. De acuerdo con la Encuesta de Caracterización de Asentamientos de TECHO México 2024, sólo 4 de cada 10 familias cuentan con una conexión adecuada a la red eléctrica, limitando condiciones esenciales de seguridad, movilidad, educación y bienestar dentro de las comunidades. Para la Fundación Signify, la iluminación no debe verse únicamente como un servicio complementario, sino como infraestructura esencial para el desarrollo social y económico. “La iluminación suele tratarse como un componente secundario del desarrollo, cuando en realidad es fundamental. Sin ella, las clínicas cierran al atardecer, los niños dejan de estudiar y las mujeres no se sienten seguras al regresar a casa”, afirmó Mario Giordano, Presidente de la Fundación Signify. “La oportunidad que tenemos por delante es integrar sistemáticamente la luz en estrategias más amplias de desarrollo, acción climática e infraestructura pública.” “Hablar de iluminación también es hablar de seguridad, educación, movilidad y bienestar. Cuando una comunidad cuenta con espacios iluminados, las personas pueden extender sus actividades, sentirse más seguras y mejorar su calidad de vida. Ese es el tipo de impacto que buscamos impulsar desde Signify”, señaló José Ávalos, Director de Asuntos Públicos y Relaciones Gubernamentales de Signify México & North Latam. En 2025, las iniciativas de la Fundación abarcaron 22 proyectos en 19 países, beneficiando principalmente a comunidades vulnerables donde la falta de iluminación limita actividades esenciales de la vida diaria. Mujeres y niñas representaron el 52% de las personas impactadas. A través de su programa Brighter Communities, la Fundación impulsa proyectos enfocados en tres áreas prioritarias: ● Brighter Learning: ha iluminado más de 1,000 escuelas, hogares infantiles y parques para crear espacios seguros de aprendizaje y recreación. ● Brighter Health: ha fortalecido la atención médica mediante iluminación confiable en 161 hospitales, centros de salud y clínicas. ● Brighter Living: enfocado en mejorar la seguridad en calles y espacios compartidos mediante iluminación en 152 aldeas y asentamientos informales. Como parte de la alianza entre Signify y TECHO México, las soluciones de vivienda impulsadas en comunidades vulnerables integran luminarias solares que permiten ampliar las actividades cotidianas, fortalecer la seguridad y mejorar las condiciones de habitabilidad desde el primer momento. “La luz transforma mucho más que un espacio físico: transforma la manera en que las personas estudian, se movilizan, conviven y habitan sus comunidades”, señaló TECHO México. De acuerdo con CEPAL, cerrar la brecha de acceso a electricidad mediante energías renovables en América Latina y el Caribe podría reducir cerca de 100 millones de toneladas de emisiones de CO₂ frente a tecnologías tradicionales, además de generar hasta 700 mil nuevos empleos en la región durante la próxima década. En este contexto, la Fundación Signify y TECHO México coinciden en la necesidad de integrar la iluminación sostenible dentro de estrategias más amplias de vivienda, espacio público, servicios básicos y desarrollo comunitario, impulsando soluciones que respondan a las condiciones reales de los territorios y fortalezcan el bienestar de las comunidades. “La iluminación sostenible debe formar parte de una política más amplia de vivienda, espacio público y servicios básicos. Soluciones como las luminarias solares demuestran cómo la tecnología puede responder a las condiciones reales del territorio y contribuir a construir comunidades más seguras, resilientes e inclusivas”, destacó TECHO México. “Cuando los residentes de una comunidad pueden señalar una farola y decir: ‘Nosotros instalamos esto’, el proyecto se convierte en parte de la comunidad, no en una intervención externa”, señaló Yue Cui, Directora de la Fundación Signify. “En este Día Internacional de la Luz, invitamos a aliados del sector público y privado a tratar la iluminación pública como infraestructura esencial que respalda la seguridad, la movilidad y la actividad económica.”