En el Seminario de Polímeros, la doctora en Ciencias Biológicas María Cristina Acosta García expuso una visión general sobre las aportaciones de la Microscopía Electrónica de Barrido y la de Transmisión (SEM y TEM, por sus siglas en inglés). Estas técnicas se han consolidado como herramientas esenciales para la comprensión de los fenómenos que ocurren en la nanoescala.
La también responsable del Laboratorio de Microscopía Electrónica de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), explicó que el objetivo principal es el manejo, procesamiento y visualización de muestras biológicas y no-biológicas, para conocer y analizar su composición básica y propiedades. Presentó los detalles técnicos y de funcionamiento para alcanzar el límite de resolución y obtener imágenes que faciliten un mejor resultado.
Indicó que esta microscopía es una herramienta crucial para observar la interacción de las células con las superficies de los polímeros; su morfología y estructura evidencian si el material es un sustrato apto o dañino para el crecimiento.
Abordó casos de estudio derivados de proyectos de tesis, como el análisis de la conductividad eléctrica entre neuronas cultivadas de Helix aspersa (neuronas de caracol), donde se emplearon nanotubos de carbono de pared múltiple para obtener micrografías electrónicas de excelencia. Otra investigación examinó el efecto de la glicina en los canales iónicos de adipocitos diferenciados 3T3-L1.
En el proyecto de características morfológicas titulado Vínculo genético entre predisposición a la obesidad y trastorno por déficit de atención con hiperactividad, en convenio con el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, se realizan cultivos primarios en cortes de cerebro de ratón para observar las regiones que regulan funciones y obtener datos más exactos.
Hizo mención al uso de nanopartículas de pirrol polimerizado por plasma como un nanoandamio, para mejorar la supervivencia y mantenimiento de cardiomiocitos ventriculares de rata adulta, aportando datos sobre la respuesta celular ante las nanopartículas.
Presentó también la segmentación bidimensional del espacio poroso de andamios de ácido poliláctico (PLA) recubiertos por polipirrol sintetizados por plasmas para su uso en ingeniería.
profesora e investigadora de la Unidad Iztapalapa detalló que estas imágenes de alto impacto requieren un manejo y preparación adecuados, un paso fundamental es su preparación, es la clave para que sea perfecta, pues lo vital es conocer su conductibilidad y características para elegir el procesamiento correcto y evitar datos erróneos.
Señaló que la microscopía es una herramienta que ayuda a validar y confirmar si el material tiene una interacción correcta y exitosa en la práctica. Es un vínculo entre investigador y estudiante para obtener resultados a través de la infraestructura del laboratorio.
Concluyó que, reciben todo tipo de muestras, desde artrópodos hasta nanopartículas de calcio en sandía. Invitó a los estudiantes interesados a acercarse para aprender a preparar las muestras o utilizar el ultramicrotomo para realizar cortes técnicos.
Comentó que su laboratorio está abierto para apoyar a los alumnos, pues dominar estas técnicas otorga un valor extra a su formación académica y como futuros investigadores, ya que pocas instituciones universitarias cuentan con este tipo de equipo.
