¿Y si todo lo que creíamos saber sobre «educar» fuera diferente? En un mundo donde las herramientas que dominamos se vuelven obsoletas antes de que podamos enseñarlas, Ford de México y sus Distribuidores han apostado por algo disruptivo: empezar a cultivar preguntas.

«¿Y si en lugar de escuelas construyéramos laboratorios de asombro?» Esa pregunta llevó hace 60 años a la Fundación Ford de México y Distribuidores a construir las escuelas Ford, buscando además ir más allá e incentivar programas que promovieran la curiosidad de los niños. No se trataba solo de levantar paredes o donar pupitres, sino de diseñar el ambiente idóneo donde un niño de primaria pueda hacerse las mismas preguntas que un ingeniero en Detroit: «¿Cómo funciona esto? ¿Podría funcionar mejor?»

Algunas de esas preguntas hoy se responden dentro de los programas ofrecidos específicamente en las escuelas Ford. Ejemplo de ello son las competencias STEM que de la mano de Fundación Robotix, desarrollan en los niños habilidades de programación de robots para resolver problemas reales como la protección de los océanos y la vida marina.

Lo que para algunos podría parecer «solo un juego» es en realidad un campo de entrenamiento para mentes que no aceptan límites. Aquí no ganan los que memorizan, sino los que se atreven a fallar, repetir y preguntar «¿lo intentamos de otra forma?».

«La innovación es el corazón de Ford. El combustible de la innovación es la curiosidad y la creatividad. Hoy, estoy orgulloso que en las Escuelas Ford se fomentan ambas cosas en las mentes de los niños. Una pregunta bien formulada en la mente de un niño puede llevarlo a descubrir el mundo y reinventarlo», mencionó Lucien Pinto, presidente y CEO de Ford de México, Centroamérica y el Caribe.

Al celebrar este Día Internacional de la Educación, la Fundación Ford de México y Distribuidores no solo mira hacia atrás con orgullo por seis décadas de impacto educativo; mira hacia adelante con una convicción renovada: la educación no es un destino, es un camino, reafirmando su compromiso con el desarrollo educativo, reconociéndolo como la piedra angular de la sociedad y prosperidad a largo plazo.

 

Porque en un mundo que corre a toda velocidad, Ford sigue apostando por la inteligencia más poderosa de todas: la humana cuando se atreve a preguntar, y esa, siempre estará vigente.

 

 

 

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