El 89 por ciento de las empresas mexicanas planea incorporar agentes o herramientas de inteligencia artificial (IA) en sus operaciones partir del cierre del 2025, según Microsoft México; ante ello, la pregunta ya no es si esta tecnología transformará la productividad, sino cómo lograr que los colaboradores la adopten sin temor y continúen actualizando sus habilidades, expone Guillermo Garza, CEO de startup Ozaru.

Actualmente, el 38 por ciento de las organizaciones en el país ya utiliza IA en sus procesos y el 41 por ciento de las startups mexicanas la han integrado directamente en su modelo de negocio, de acuerdo con AWS.

Además, México vive un momento clave: 100.2 millones de personas (casi el 83.1 por ciento de la población) usan Internet, de acuerdo con el INEGI y el Business of Apps de 2025 indica que 77 millones usan activamente WhatsApp, la plataforma social más usada del país.

Con esta base digital, las empresas mexicanas pueden llevar o ligar la IA directamente a las herramientas que sus equipos ya usan a diario, como WhatsApp, reduciendo la fricción y acelerando el aprendizaje, explica Guillermo Garza.

“Cuando la IA llega a las manos del colaborador a través de una app que usa todos los días, la adopción deja de ser un obstáculo. El cambio ocurre de forma natural, porque la tecnología se adapta a la persona, no al revés”, comentó.

Los micro-flujos de IA en plataformas como WhatsApp están demostrando ser una vía efectiva: permiten cápsulas de aprendizaje, retroalimentación y tareas guiadas sin salir de la app. Su compatibilidad y uso masivo hacen que esta herramienta sea ideal para llegar a equipos operativos, vendedores y personal de campo, incluso en contextos donde no se cuenta con correo corporativo.

Según la OCDE, los programas de alfabetización en IA que incluyen participación activa de los trabajadores son los que más impacto tienen en la adopción sostenida.

Y de acuerdo con McKinsey & Company, aunque 78 por ciento de las organizaciones globales ya emplean IA en alguna función, solo una de cada cuatro logra el retorno de inversión esperado. La diferencia radica en rediseñar los flujos laborales y acompañar el cambio humano con una cultura digital continua.

“El verdadero éxito de la IA en las empresas mexicanas dependerá de qué tan humana sea su implementación; no se trata de imponer tecnología, sino de integrarla en los flujos naturales del trabajo, es decir, el objetivo no es solo enseñar a usar la IA, sino hacerla visible dentro de las aplicaciones que los colaboradores ya dominan, transformando la resistencia en hábito digital.” añadió.

Con una conectividad que supera el 83 por ciento de la población, más de 93 millones de identidades activas en redes sociales y una rápida expansión de herramientas empresariales basadas en IA, México posee la infraestructura ideal para dar el siguiente paso: convertir la IA en parte del día laboral.

 

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